“A mí no me da la cabeza para ir a la escuela…. Además, ¿para qué voy a ir si salgo a ‘chorear’ y la hago más fácil?”, dijo el “Titingo” G. tras ser aprehendido por asaltar un camión distribuidor de bebidas, atacar a los empleados con una botella y, posteriormente, en plena persecución, enfrentar a un policía y amenazarlo con disparar, todo con un arma de juguete réplica de una pistola 9 milímetros. El chico de 12 años, que no ha terminado primer grado de la primaria y ya es famoso en el ambiente delictivo, tiene toda una historia detrás. Su tía, su madre, su padre, su tío político, su primo, y prácticamente toda la familia ha sido desde siempre protagonista del circuito delictivo, de prostitución y de drogas de la Provincia.
La parte más picante de la familia viene por parte de su tía Paula G., quien hoy está procesada en el Servicio Penitenciario Provincial por estar vinculada a la banda que vendía droga y, a su vez, por ejercer y comandar una banda de prostitución. Paula tiene 43 años y vivió toda la vida del trabajo en la calle, antes ejerciéndola y ahora también “regenteando” a un gran número de chicas entre las que se encuentra su propia nuera, mujer del hijo de Paula (primo del “Tiningo”) que también está preso.
La pareja de Paula es nada más y nada menos que Elio Barrozo, sindicado y procesado como el jefe de una organización de venta de drogas. Siete son los delitos que le imputaron a Barrozo por el negocio de la droga. El hombre que es uno de los “capos” de la barra brava de San Martín es tío político del pequeño “Titingo”.
Este niño vive y fue criado en el barrio Costa Canal II, Concepción. Allí vive hoy junto a su madre, Romina H., y algunos otros parientes. El papá del atrevido niño es David Antonio G. quien cumplió condena por hurto en el Penal de Chimbas.
La mamá del niño delincuente es hermana de “Ramoncito” G., el joven que murió con 18 años el mediodía del 29 de abril del 2004. Aquel día Ramón recibió un disparo en el pecho por parte de otros sujetos que fueron hasta la casa del Barrio Costa Canal para arreglar cuentas con Romina, su hermana y mamá del “Titingo”, que había discutido la noche anterior con los autores de al menos 8 disparos. Por este crimen fueron procesados Oscar Daniel Bajinay, Sebastián Castro y Pedro Miguel Ángel Bajinay. En aquel momento el “Titingo” tenía solo 3 años.
Otro de los tíos del pequeño niño es Cristian el “Pipi” o “Chocolate” G., quien está prófugo de la justicia por la muerte de Carlos César Falcón, ocurrida el pasado 12 de octubre de una puñalada. “Chocolate” sería el autor de la puñalada que le dio muerte a Falcón. Por otro lado, Mercedes Clara G., de 60 años, estuvo presa por encubrir al prófugo intentando borrar los rastros de sangre del changarín fallecido pero luego quedó en libertad. Esta mujer es la madre de Paula, de Romina, de Cristian y de David Antonio y del fallecido Ramón.
“Titingo” tiene sólo 12 años, su verdadero nombre comienza con “C”, pero al ser menor se debe ser resguardada en su identidad. Siendo aún un niño, tiene al menos tres entradas en la Seccional Segunda por robos e intentos de robo. A estos ingresos a la Segunda también se le suma el cuarto, cuando terminó por algunas horas en el calabozo de la Central de Policía tras intentar robar aquel camión distribuidor de bebidas con una pistola de juguete que dispara balines de goma y que afortunadamente estaba descargada. Aquel día el menor pudo regresar a las pocas horas al Barrio Costa Canal II, dado que por su corta edad es inimputable.
Aquel día hubo otro joven que participó del golpe pero logró darse a la fuga. Desde la Policía no descartan que el prófugo sea también otro miembro de la familia del “Titingo”.
FUTURO INCIERTO
La causa está en manos del Primer Juzgado de Menores a cargo de Jorge Toro. Tiempo de San Juan le consultó sobre el tema y el juez explicó que el niño es inimputable debido a que tiene 12 años (desde los 16 se considera punible de penas). Toro explicó que trabajan en conjunto con la Dirección de la Niñez y que, por el momento, no hay una decisión tomada respecto del futuro del chico. En casos como este, agregó Toro, se busca aplicar medidas de “restitución de derechos”, es decir, que el nene sea contenido y tenga el acompañamiento necesario. A su vez, deben analizar cuál es la situación real del chico y el contexto en el que se desenvuelve. Para tomar algún tipo de determinación esperaran los informes que eleva la Dirección de la Niñez.
Viviana Megioli, directora de Niñez, explicó que por el momento no está terminado el informe (los tiempos se extendieron por los asuetos de los últimos días), pero que se tendrá en cuenta el contexto en el que sucedió el hecho, se analizará a la familia y la comprobación o no del delito del chico. “Nosotros partimos de la base de que se debe trabajar con el entorno porque seguramente a este chico le vulneraron varios de sus derechos y eso no es su culpa. La idea en principio siempre es trabajar en el entorno”, dijo Meglioli.
A su vez, la titular del área explicó que sólo en última instancia la medida podría llegar a ser sacarlo del ámbito familiar en el que vive.