Los datos surgieron del elevado estado de descomposición que sufrió el cuerpo de la joven, acelerado por las altas temperaturas que sufrió San Juan en los últimos días.
La policía no arriesga aún a determinar si el hecho es un suicidio o un homicidio. Algunos datos llenan de dudas a los investigadores, por ejemplo el mensaje que llegó al teléfono de un familiar del concubino de la joven (principal sospechoso), con el siguiente texto: “Estoy en calle 13 cerca de una casaquinta”.
La hora a la que fue enviado el mensaje, y desde que teléfono se mandó, son datos que los investigadores trabajan para determinar.
El hecho de que haya dejado a su pequeño hijo de un año y medio a cargo de su suegra, la madre del hombre con el que, por declaraciones de testigos y vecinos, no tenía una buena relación, también es otro dato que aporta confusión a la investigación.
¿Se colgó o la colgaron?
¿Murió o la mataron en el lugar, o en otro lado y trasladaron el cuerpo?
La primera autopsia aportará datos más firmes en un crimen que está rodeado de misterio en Pocito, que aún está conmovido por femicidios como el de Olivares, o la adolescente asesinada a golpes en un cañaveral de la calle 8.




