Según el relato de las víctimas, que acabaron atados y contra el suelo, cerca de las 4, tres delincuentes ingresaron al puesto, redujeron al personal, a un trabajador changarín que dormía en el lugar, y se llevaron 2000 pesos de recaudación, 23.000 que había en un buzón de seguridad y una notebook.
El puesto, ubicado sobre la ruta 141, está sin control policial ni de Gendarmería hace un año.
Especulan que los delincuentes conocían este dato.
La faena terminó con los ladrones huyendo en un auto que los esperaba.