Hay personas que tienen la capacidad de transformar la adversidad en oportunidad. Este es el caso de Ivana Nome, quien vive en Rivadavia. La sanjuanina sufrió una extraña alergia de modo repentino que afectó sus manos y la obligó a abandonar su trabajo de toda la vida. En medio de su crisis llegó la pandemia y esa conjunción de situaciones fortuitas la llevó a encontrar su nueva pasión: tejer amigurumis de lana de todo tipo, color y especie.
“Yo en realidad soy pedicura. Pero justo antes de que empezara la pandemia venía con un problema de salud importante en mis manos, que se me llenaban de llagas que se lastimaban. Sin saber qué podía ser, me hicieron análisis de la piel de las manos y descubrieron que me había surgido un tipo de alergia a polvillo de las uñas. Tuve que abandonar mi trabajo”, cuenta la mujer que, ante el peor de los panoramas en su trabajo, se transformó en una autodidacta que supo transformar sus dedos en extensiones de la lana que teje con las formas más hermosas.
Es que, fue justo en ese momento que la pandemia la dejó encerrada, tal como al resto del mundo. Entonces, decidió aprovechar el tiempo. “Siempre me han gustado las artesanías y me gustaba también, el tejido. Sabía tejer al crochet, pero sólo tiras largas. Entonces, empecé a ver videos y a meterme en grupos virtuales de tejido y así llegaron a mi vida los amigurimis. En los grupos ponían desafíos, por ejemplo, todas teníamos que tejer un superhéroe en un tiempo determinado. Busqué patrones en Internet y tejí y destejí por horas hasta empezaron a tomar forma”, cuenta la sanjuanina.
Con esa práctica, cuando el encierro terminó, Ivana tenía una colección de personajes tejidos, que empezó a llevar a las ferias de artesanías para vender. Pronto notó que ese se había transformado en su nuevo oficio y creó la marca “Z & B artesanías”, en homenaje a sus hijos, Zaira y Benjamín.
“De golpe, la gente me empezaba a encargar diversos motivos y muñecos y empecé a crearlos, incluso a partir de fotos”, comenta Ivana, quien se guía por los pedidos, las tradiciones y las tendencias para idear sus creaciones. Hoy cuenta en su haber con muñecos de sagas de películas, de dibujos animados, de videojuegos y hasta se animó a crear a Lionel Messi y al “Dibu” Martínez, en pleno auge por el Mundial.
“Para hacer los amigurumis se puede usar distintos tipos de lanas e hilos, pero yo tejo con lana de algodón, que es lo que más se recomienda para los niños y bebés, por el tema de las alergias, porque no concentra tanto polvo. Y, además, son fáciles de lavar”, cuenta la mujer sobre su técnica de trabajo.
Y agrega: “Soy muy perfeccionista. Tengo un montón de muñecos guardados porque no me gustan. Pero cuando la gente los ve y de inmediato reconoce el personaje me lleno de orgullo. Hasta ahora el muñeco que más me gustó fue un Bowser –personaje de los juegos de Mario Bros-, porque me costó mucho hacerlo, estuve casi una semana tejiendo. Pero, cuando lo llevé a la última Feria Gamer fue súper elogiado”.
Ivana nome, la sanjuanina que hace magia con los hilos
Feliz con su nuevo trabajo, la mujer cuenta que, “tejo hasta cuando voy en el colectivo”. Y dice que ya tiene nuevos proyectos. “Quiero lanzar una línea de juegos didácticos tejidos y ya tengo algunos modelos hechos, como cubos con números y colores, tatetí y anillos de encastre, además de títeres de dedo”, relata. Aunque, confía, “el problema es que me faltan horas para tejer”.
Quien quiera ver las creaciones de Ivana puede ingresar a sus cuentas Instagram @zybartesanias y @imaginalotejido, o asistir a las ferias que se desarrollarán en el Auditorio Juan Victoria durante las tardes de los próximos 10 de septiembre y 24 de septiembre. “No llegué a tejer tanto como presentarme a la Feria Internacional de Artesanías, pero es mi meta para el año que viene”, reconoce para finalizar.