Todo Iglesia despedió a Don Ramón, un conocido chacarero del departamento que falleció a los 91 años.
A los 91 años partió Don Ramón Faustino Marinero, un sanjuanino cuya vida estuvo marcada por el amor a la tierra, el trabajo constante y la dedicación a su familia y a la comunidad de Iglesia. Reconocido por su humildad y esfuerzo, el municipio de su departamento le rindió un sentido homenaje, recordando la trayectoria de un hombre que sembró más que cultivos: dejó un legado de valores y ejemplo de vida.
Durante toda su existencia, Don Ramón trabajó la tierra con pasión, cultivando legumbres y cuidando su parcela, mientras prestaba servicios en la Municipalidad de Iglesia. Su alegría más grande era ver los frutos de su labor, reflejo de años de compromiso y amor por la chacra que heredó de su padre.
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Padre de nueve hijos, enseñó con su ejemplo el valor del sacrificio, el trabajo honesto y la perseverancia. “Yo toda mi vida he trabajado en la chacra, con la lechuga, las legumbres. Siempre he trabajado en la finca y la Municipalidad”, contaba en una reciente entrevista, recordando cómo desde niño acompañaba a su padre en los sembradíos y cómo, con esfuerzo, crió a su familia.
Junto a las imágenes con su testimonio, el municipio expresó ahora su gratitud: “Gracias, Don Ramón. Su recuerdo vivirá siempre en el corazón de quienes compartieron con usted jornadas de trabajo, charlas y momentos de vida”. En el video homenaje, Don Ramón enviaba un mensaje a todos los chacareros del departamento: “La tierra es sagrada. Para mí es sagrada la tierra”.
Embed - Municipalidad de Iglesia en Instagram: "Hasta siempre, Don Ramón Faustino Marinero A los 91 años partió Don Ramón, un hombre noble, trabajador y profundamente enamorado de la tierra. Durante toda su vida sembró esfuerzo y valores, dedicándose a la agricultura y prestando también servicios en la Municipalidad de Iglesia. Formó una gran familia junto a sus nueve hijos, a quienes dejó el ejemplo del sacrificio, el trabajo y la honestidad. Su mayor alegría era ver los frutos de la tierra que cultivaba, reflejo de una vida de compromiso y dedicación. Hoy se fue al lado del Señor, pero deja entre nosotros su legado de humildad, trabajo y hombría de bien. Gracias, Don Ramón. Su recuerdo vivirá siempre en el corazón de quienes compartieron con usted jornadas de trabajo, charlas y momentos de vida. Hasta siempre."