La relocalización de la Zona Franca de Jáchal no es solo un cambio de terreno. Según explicó el secretario de Coordinación Económica de San Juan, Alfredo Aciar, el proyecto apunta a convertirse en un verdadero polo productivo para el norte de la provincia, con impacto directo en la minería y el comercio exterior.
En una entrevista con Radio Sarmiento, el funcionario definió la reciente aprobación nacional como “un pasito más en una larga peregrinación” de más de 30 años para poner en marcha el régimen aduanero en el departamento.
“Hoy avanzamos con la aprobación del nuevo terreno, que es más grande, con mejor acceso y servicios más cercanos”, señaló el funcionario. El predio, ubicado en Campo Los Blanquitos, tendrá conexión directa con la Ruta 150, un corredor clave que ganará protagonismo con el desarrollo de proyectos mineros en Iglesia, como Vicuña, señaló Aciar.
Un plan ambicioso
Pero el dato más relevante es que el plan que tiene la provincia no se limitará a la Zona Franca. “Nuestro proyecto es un poco más ambicioso”, adelantó el funcionario. En concreto, el plan incluye un parque industrial, un depósito fiscal que tiene relación con temas aduaneros y un parque fotovoltaico para abastecer de energía al complejo e incluso a la zona.
Ese perfil dista bastante del proyecto original de años atrás, que fue crear una zona franca que tuviera incumbencia exclusivamente con el predio de la ex estación del ferrocarril. “Ahora se trata de un ámbito de rápido acceso a la ruta 150 y además con una amplitud de 110 hectáreas que hace que indudablemente mejore todas las condiciones de infraestructura”, explicó.
La intención oficial es que este esquema funcione como un nodo logístico y productivo capaz de atraer empresas vinculadas al comercio exterior, especialmente aquellas ligadas a la minería.
Importancia de la Zona Franca
Aciar explicó que el principal atractivo de una Zona Franca está en los beneficios impositivos. Las empresas pueden ingresar mercadería sin pagar impuestos, transformarla y luego exportarla sin cargas tributarias, lo que mejora significativamente la competitividad.
“Es como si aumentara el tipo de cambio real para ese producto, haciéndolo más competitivo en el exterior”, graficó.
Incluso en el caso de vender en el mercado interno, las ventajas se mantienen. Los impuestos se aplican recién cuando el producto sale de la Zona Franca, lo que reduce costos en el proceso productivo.
Otro uso clave, especialmente para la minería, es el almacenamiento de insumos importados. Las empresas pueden traer grandes volúmenes, los que la ingresar a una zona franca no pagan tributos; e ir nacionalizándolos a medida que los necesitan, lo que genera ventajas financieras y logísticas.
“Es un negocio financiero para quienes usan mucha cantidad de insumos, pueden traerlos, dejarlos en el depósito y lo van nacionalizando a medida que lo necesiten”, indicó.
En paralelo, el Gobierno busca generar interés en distintos sectores. “Estamos entusiasmando a la academia, a las gremiales empresarias y a las empresas para que se sumen”, indicó Aciar. “De ponerse en marcha, le va a dar otro vuelo a la economía del norte de San Juan”, agregó.
Cautela
De todos modos, el funcionario pidió cautela. “Es un proyecto de largo aliento, hay que administrar las expectativas”, afirmó, aunque destacó el potencial transformador que tendría para una de las zonas más rezagadas de la provincia.
Los detalles técnicos y económicos del proyecto serán presentados en la próxima Expo Minera que se realizará en mayo en San Juan, donde se mostrará el diseño integral del polo productivo y sus proyecciones.