Son únicos. No sólo porque es la primera vez que se ve a este tipo de personajes en la televisión sanjuanina, sino además porque tienen la posibilidad de hacer humor con la actualidad y expresar las opiniones más desfachatadas. Se trata de cinco personajes creados con tecnología de avanzada, que irrumpieron en la mañana de Canal 13 San Juan el pasado 3 de abril y ya conquistaron a los espectadores. Para dar vida estos seres animados que parecen estar en el piso del programa Banda Ancha, tres expertos en distintas áreas se unieron y trabajaron en conjunto durante meses. Ahora, tras el estreno, contaron a Tiempo de San Juan los secretos de sus creaciones.
Se trata de Sagaz de Olfato, un viejo periodista que habla con los muertos a través de la médium Raquelita; Estivia Bana, la parodia de Steve Bannon, quien llevó la campaña de Donald Trump; Cachito, que es un vendedor de semita sanjuanino; y un economista y el vocero del vocero, dos personajes que recuerdan mucho al presidente Javier Milei y al vocero presidencial Manuel Adorni. De a uno aparecen en la tele como si estuvieran justo en el piso, en medio de los conductores del ciclo, Daniel Tejada y Romina González, e interactúan con ellos ofreciendo sus disparatados discursos.
La idea original nació del director del canal, Daniel Soler, que no dudó en a quiénes tenía que llamar para hacer realidad su propuesta. Formó el equipo de trabajo con el dibujante Gustavo Idemi, el titiritero Mario Robledo y el diseñador gráfico Nicolás Peinado. El trío congenió a la perfección y, después de meses de tareas, el proyecto salió redondo.
Embed - Los "seres" que invadieron un programa de la televisión sanjuanina
Las tres patas de la innovadora puesta
En el equipo, cada uno aportó su arte y, ahora, revelaron cómo desarrollaron su tarea:
- Mario Robledo
“Yo me dedico al teatro, a los títeres y conozco a Daniel desde hace años. A veces le paso videos con mis personajes y fue uno de ellos el que lo llevó a plantearse la idea”, confió Mario.
Para él, los títeres son una extensión de sus brazos y expresarse a través de ellos, una costumbre. Sin embargo, este proyecto representó un nuevo desafío porque, además de escribir todos los guiones de cada uno de los seres a los que les da vida cada mañana, Mario tuvo que aprender a interactuar a través de la tecnología. Él, se sienta frente a la computadora en la que se ubica el personaje y debe moverse para que, a modo de espejo, ese dibujo comience a moverse.
“El programa capta los movimientos de mis manos, mis brazos, mis hombros mi cabeza y los gestos de mi rostro a través de una cámara y los traslada al personaje. Y la boca del dibujo se mueve según el sonido de mi voz. Por eso, es tan importante el modo en que me expreso verbal y gestualmente, como cada cosa que digo”, cuenta Mario. Y agrega: “Para mí esto es nuevo, porque tengo que hacer todas las expresiones yo y, además, usar un lenguaje y los tiempos televisivos. Es algo que voy aprendiendo”.
En cuanto a los textos, dice que pasa toda la tarde preparándolos, informándose, documentándose y escribiendo. Sonriendo muestra un cuaderno oficio prácticamente lleno de texto: “Llevamos unas semanas y mirá todo lo que escribí para que digan estos muñecos. Es un lindo trabajo”, dice y deja ver su orgullo.
- Nicolás Peinado
El aspecto tecnológico es el fuerte del diseñador gráfico. Sin embargo, nunca había trabajado con el programa que utiliza para el proyecto. Se trata de Adobe Character Animator, que funciona con tecnología de motion tracking, es decir, que captura el movimiento.
“Funciona con una computadora que captura el movimiento a través de una cámara e identifica ciertos puntos del cuerpo de la persona. Hombros, cuello, manos y también las expresiones del rostro. Pero no lo dedos, por ejemplo. Es como un monigote. Mientras que, a los fonemas los reconoce a través de lo que escucha. Para eso, a las distintas partes de los personajes se las arma en capas transparentes”, explica Nicolás.
Y cuenta: “Cuando me explicaron la idea me puse a investigar, a hacer cursos online, ver videos de Youtube y así aprendí cómo funcionaba. Sigo aprendiendo, de hecho, y sigo incorporando mejoras”.
- Gustavo Idemi
“Yo dibujo desde que nací. En vez de un pan, traje un lápiz bajo el brazo”, comenta el dibujante que además es parte del staff de Tiempo de San Juan, para hablar sobre su vasta experiencia. Sin embargo, también para él el proyecto representó un estilo diferente.
“Mi fuerte son las caricaturas, como las que hago para el Diario. Se trata de un dibujo estático al que le podés hacer una infinidad de detalles. Y, si bien he hecho dibujos animados, esto es distinto”, cuenta.
Y explica que, “lo primero para la creación de los personajes fue charlar mucho con Daniel y con Mario, que es quien pone la voz, la intención, el acting. Él me describió cómo los iba viendo y yo les iba dando forma. Así, entre todos les dimos vida. Después, tuve que dibujar por separado todas las posturas de las manos, los ojos, la nariz, el pelo, los brazos, las cejas. Y también la boca, según cada uno de los fonemas. Eso, para que Nicolás, que es como el doctor Frankestein, pueda darles vida”.
Para cerrar, comentó: “No hay precedentes en San Juan de un trabajo así. Fue una experiencia muy linda, a la gente le ha sorprendido y lo interesante es que descontractura el mensaje a través del humor. Marca un antes y un después en las noticias en San Juan”. Y anticipó que, “todavía quedan varios personajes en la gatera. Se cumplió con la premisa, pero aún hay proyectos que pueden sorprender”.