Lo que parecía una tranquila sesión de fotos casi terminó en un verdadero papelón. Karina Jelinek quedó al borde de quedar roja como un tomate. La modelo se movió tan rápido que el vestido estuvo a un instante de bajarse por completo.
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SUSCRIBITELo que parecía una tranquila sesión de fotos casi terminó en un verdadero papelón. Karina Jelinek quedó al borde de quedar roja como un tomate. La modelo se movió tan rápido que el vestido estuvo a un instante de bajarse por completo.
Como se ve en el posteo que subió a su cuenta personal de Instagram, Olga giró de izquierda a derecha de manera muy rápida. Cuando quiso darse vuelta, la parte superior de arriba de la prenda comenzó a ceder y ella fue rápida de reflejo para solucionar el inconveniente.
Párrafo aparte para el fotógrafo, quien se quedó tieso como rulo de estatua mostrando su profesionalismo. Más de uno habrá corrido para forzar ese descuido. En cambio él, quieto sin realizar ningún gesto.
Vale destacar que Karina Jelinek atraviesa una gran transformación en su vida. Alejada de la televisión, la morocha se refugió en sus redes sociales para seguir siendo noticias y hasta el momento no le está yendo nada mal.

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