"Vamos a hablar un poco de política porque ya comieron, así
no me putean”, arrancó Lanata su discurso, y además de las risas, del fondo del
salón comenzaron a escucharse silbidos y abucheos. "Los que están chiflando que
vengan a chiflar adelante mío, no tengo problema. No es para pegarles, es para
que tengan las bolas de chiflarme. ¿Alguien quiere hacerlo?”, desafió.
Enseguida, retomó su discurso "con las disculpas a los
presentes por los imbéciles de atrás”, y sostuvo que "este país está como está
porque muchas veces nos callamos la boca cuando un pobre imbécil nos patotea".
"Había bóvedas, había bolsos con euros, había estancias,
había evasiones millonarias, eran socios. Escuché a mucha gente decir lo
contrario durante doce años. Respondían como fanáticos, nos insultaron, se
rieron de nosotros, dijeron que habíamos frivolizado todo. Es más, muchos de
ellos están acá y hablan como si recién hubieran llegado al país”, manifestó
Lanata.
"Yo dedico este premio a Cristóbal López y a Fabián De
Sousa, a Lázaro y a Martín Baez, a Gerardo Ferreyra y Osvaldo Acosta, también a
la procuradora Gils Carbó y al fiscal Gonella y a ‘Tortuga’ Casanello, que
ahora hace como que corre. A Horacio Verbitsky que escribió esta mañana que la
corrupción es un pretexto, a Sergio Szpolski y Diego Gvirtz, y paro acá porque
si no estaríamos hasta las tres de la mañana”, continuó.
"Quiero que Lola y Bárbara, mis hijas, crezcan en un país
adonde vayan presos todos los que tienen que ir, y donde devuelvan todo lo que
robaron”, cerró.