Un aberrante hecho se produjo en una vivienda ubicada en la localidad de Lilo Viejo, departamento Moreno -en una zona rural- de Santiago Del Estero, cerca de las cuatro de la mañana del sábado.
Un depravado sujeto ingresó a una vivienda luego de violentar una puerta. En la casa estaban durmiendo dos menores: una de 12 años y su hermana de 17. El hombre ingresó hasta la habitación de la niña más chica, la destapó y allí comenzó a tocar sus partes íntimas, según informó el sitio nuevodiarioweb.com.ar.
Ante la situación, la menor se despertó y el hombre le tapó la boca para que no gritara. Bajo permanentes amenazas de muerte, le sacó sus prendas de vestir y comenzó a introducirle los dedos de la mano en la zona vaginal. Posteriormente, con brutalidad, le introdujo la mano y así le produjo diversas lesiones en la región. Fue en ese momento que la nena comenzó a gritar y pedir ayuda. Su hermana se despertó y corrió a ver qué le pasaba. El agresor se retiró del sitio raudamente.
Las menores se dirigieron hasta sede policial donde alertaron a la Policía de lo que había pasado. Los uniformados iniciaron las averiguaciones de rigor, con el fin de lograr aprehender al agresor.
El sujeto de 38 años fue apresado cuando estaba en la casa de una vecina de la zona. Ante los uniformados, pese a que las víctimas dieron su nombre y apellido, el depravado decía que desconocía tal hecho y manifestó que era inocente. "Yo no hice nada. No sé por qué me vienen a buscar a mí. Soy inocente”, fue la explicación que dio a los efectivos de la Comisaría 44ª de Tintina.
El detenido fue alojado en sede policial, imputado del supuesto delito de abuso sexual gravemente ultrajante.
Procedimientos
El juez del Crimen de Segunda Nominación, Dr. Ramón Tarchini Saavedra ordenó que se lleve a cabo una serie de medidas judiciales a seguir en los próximos días.
En primera instancia requirió que la menor sea sometida a diversos exámenes médicos forenses, a los fines de conocer si existió acceso carnal.
Por otro lado, ordenó que la menor comenzara a recibir la contención psicológica correspondiente, con el objetivo de que se pueda conocer fehacientemente si existieron otras vejaciones.
(Fuente: Crónica)