Entrevistar al fundador del diario en el que uno dio sus
primeros pasos y recordarle que él fue quien le explicó, hace 27 años, lo que era
el "papel pautado” no tendría nada de curioso. Sólo que como la nota se realiza
vía Skype, a años luz de esa entrañable y prehistórica herramienta del
periodismo gráfico, el dato se vuelve pintoresco: el hombre que en aquel
Página/12, en una charla con los pasantes, indicaba que la crónica debía ser
escrita a máquina en esa hoja mate con marco celeste, capaz de contener "30
líneas a 70 espacios”, ahora se muestra cómodo del otro lado de la computadora,
en Miami. Jorge Lanata no sólo ha sabido acompañar la evolución del medio, sino
que le ha ganado a su propia evolución. Referente de la conducción
periodística, hoy salta de carril para animarse al entretenimiento: desde las
22.30 estará al frente de El argentino más inteligente, por El Trece.
Hubo gente que criticó el título del programa, como si
hubiera arrogancia de tu parte...
Es que no soy yo. Yo lo estoy buscando.
¿Pero te considerás un tipo inteligente?
Sí, pero de ninguna manera el más inteligente de la
Argentina. Si no, competiría. Y me gustaría ganar.
Te puede gustar o
no, pero Lanata es claro. Por eso, más allá de la distancia y de la dificultad
para poder mirarse a los ojos, él se las ingenia para diluir la tensión que
genera el modo Skype, en el que uno no sabe si estar atento a la pantallita
para ver si está en cuadro o sólo seguir a un relajado Lanata, de camisa beige,
cuya imagen puede correrse de a ratitos de esa ventanita, pero su voz no se
pierde nunca. No es un descubrimiento decir que sabe comunicar.
Ida y vuelta. Lanata vive 15 días en Buenos Aires y 15 en
Miami. Y cuando está en los Estados Unidos conduce la radio desde un estudio de
CNN.
Tras cuatro
temporadas de Periodismo para todos (de 2012 a 2015, por El Trece), ahora optó
por cambiar de registro. Al menos en TV: "Al final terminé laburando mucho más
este año que el pasado. Yo pensaba estar más tranquilo, pero todo ese deseo fue
medio al pedo. Estoy con 40 cosas a la vez. La idea de hacer un programa que no
fuera político tenía que ver con que yo pienso que, más allá de que hagamos
especiales como el que hicimos, PPT ya cumplió un ciclo. Día D lo hice 4 ó 5
años, también, y paré. Después me gusta hacer otra cosa. Estoy canalizando lo
político por la radio (conduce Lanata sin filtro, a las 10, por Mitre), el
diario (escribe en Clarín), Telenoche o algún especial y con esto voy a hacer
algo que nunca hice: un programa de formato. Es rarísimo para mí, porque estoy
acostumbrado a improvisar todo y acá no se pueden modificar muchas cosas”.
¿Pero va a ser "un programa de Lanata”?
Obvio. Es "un programa de Lanata”, porque desde que empecé
(grabaron varias emisiones) ya le cambié todo.
¿Por qué elegiste el entretenimiento?
Mirá, hace por lo menos diez años había tenido un proyecto
con Telefe, que al final el canal levantó. Y siempre vuelvo a querer hacer
alguna cosa que no sea política. Ahora se dio. Y aparte me parece que tengo que
ver con la convocatoria, en el sentido de que la gente me puede identificar con
lo de la inteligencia. Capaz yo no regalaría un viaje a Bariloche o no haría un
juego de pelotitas. Acá hay una idea muy interesante, original: todas las
emisiones son diferentes y siempre hay pruebas distintas que refieren a seis
tipos de inteligencia (ver Un programa para...), basadas en la teoría de Howard
Gardner, al que curiosamente yo había entrevistado cuando hice para Turner el
ciclo 26 personas para salvar al mundo. Actualmente se habla de nueve tipos de
inteligencia. Uno puede no saber nunca que tuvo una determinada si nadie lo
ayudó o se le despertó por algún lado. Y nos pasó en un programa, que un pibe
no tenía idea de que tenía inteligencia musical y el tipo era buenísimo. Nunca
se había puesto a comparar melodías o a distinguir instrumentos en una
orquesta.
¿Con esto descubriste algo de vos?
Lo que hago en este programa no es tan distinto a lo que
hago en Mitre: en ese sentido la radio te acerca más a la información general,
te permite hablar de todo con la gente, poder hacer chistes. Lo que no va a
haber es información dura. Y lo que comprobé es lo competitivo que somos todos
al respecto, porque querer ser el más inteligente es algo que nos viene de
chiquitos. Eso da orgullo. Por eso creo que fomentamos un buen valor. No es que
estamos premiando un culo o la suerte.
¿Carecés de alguna de esas inteligencias?
Tengo asumido que en el caso de la musical no soy capaz de
tocar ni el timbre. Soy completamente sordo. Sí tengo buena capacidad de
observación, pero hay un juego que no pasé.
¿Cuál?
Uno en el que cinco personas con distintas ropas cruzan el
estudio y vos tenés que decir qué tenía puesto cada uno. Demanda mucha
concentración. Los de formar palabras sí son fáciles para mí.
Sobre la ausencia
de su rol periodístico todos los domingos, aclara que "no me siento para nada
alejado de la política. Cuando está pasando algo estoy al aire, porque voy a
Telenoche o hago un especial. No creo en hacer 10 años un mismo programa. Y eso
que me fui con 20 puntos. En la tele, cuando una cosa funciona no se la cambia.
Y yo no soy un tipo de la tele en ese sentido... A mí me gusta meterme en
quilombos”.
De hecho, ahora
vive 15 días en Buenos Aires y 15 en Miami. Cuando está allá hace su programa
de radio desde un estudio de CNN (su voz sale impecable), prepara su proyecto
de Internet (se llamará Ducto) con gente de los Estados Unidos, Colombia y
México. Y proyecta los documentales que realizará el año que viene (uno será
sobre los ‘70). "Así fue mi carrera, siempre. Así es mi vida, con varios
frentes. Me gusta probar, animarme, cambiar”, verbos a los que el hombre que
está del otro lado de la tecnología sabe sacarles jugo, sin por eso dejar de
sonreír al evocar al viejo y querido papel pautado.
RECUADROS
-Sobre Cristina: "La mayoría no quiere que vuelva"
El lunes 11, cuando la ex presidenta Cristina Fernández de
Kirchner viajó a Buenos Aires para presentarse a declarar, Jorge Lanata estaba
en Miami. Y veía su andar -y su bailar- por TV: "Me agarró acá... Una depresión
horrible verlo así. Pero fue muy interesante observar cómo Cristina pudo
transformar un hecho judicial en un hecho político. Ella es muy hábil en eso.
Hizo al revés de (Mauricio) Macri, que a una denuncia judicial como la de la
off shore no pudo darle una respuesta política”.
Acerca de la movilización
de esos días, dice que "es el kirchnerismo residual. No creo que el
kirchnerismo hoy tenga fuerza para recomponerse. Si tenés capacidad de
movilización, desde el punto de vista medio clientelar, como tienen los K,
podés mover gente, pero eso no es representativo de algo. Creo que su vuelta
nos dio a todos una sensación de pasado increíble. La mayoría no quiere que
vuelva”.
Y entiende que
"volvió un par de días a la escena política, pero hoy seguimos hablando de ella
por La Rosadita y no por su reaparición. Si la investigación de (Sebastián)
Casanello avanza, lo lógico es que esa investigación termine en Cristina”.
¿Que termine cómo? ¿Imaginás que pueda quedar presa?
Yo creo que sería sano para la Argentina que eso pasara. Y
sería un punto de inflexión en la historia. Por primera vez la Argentina podría
empezar a cambiar en serio.
-Un programa para usar la cabeza
Si bien la dinámica será siempre la misma -cuatro
participantes que buscarán un pase a la final-, cada semana habrá desafíos distintos.
Así fue concebido Canada’s Smartest Person, el programa que tuvo dos temporadas
exitosas en su país y ahora llega aquí reversionado como El argentino más
inteligente.
Las pruebas que deberán enfrentar están basadas en la
‘Teoría de las Inteligencias Múltiples’: Visual, Musical, Lingüística, Social,
Física y Lógica. El conductor aclara que "no se trata del nivel cultural, sino
de la capacidad de resolver diferente tipo de problemas”.
Realizado por Mandarina -la productora de Mariano Chihade,
marido de Mariana Fabbiani-, El argentino... contará cada semana con un famoso
invitado: Mario Pergolini será el encargado de cortar hoy la cinta inaugural.