Benedicto XVI firmó el documento del Sínodo de Obispos para medio oriente.
"Deseo que todos los pueblos de la región vivan en paz, hermandad y libertad religiosa", afirmó el santo padre en la basílica de San Pablo en Harissa, al norte de Beirut, adonde llegó ayer en una visita de tres días, la primera que hace al Líbano en sus siete años de pontificado.
"Invitamos al diálogo en este contexto difícil. Debemos celebrar la victoria del amor sobre el odio. Os invito a no tener miedo y conservar vuestra fe", dijo el sumo pontífice, quien subrayó que "la tolerancia debe triunfar sobre la venganza y la unión sobre la división".
El Papa Joseph Ratzinger hizo un llamamiento a los fieles para que se aferren a la verdad en los países donde hay divisiones y heridas.
"Este es un llamamiento insistente para que toda palabra se convierta en hecho", destacó el Papa, que defendió el diálogo entre las religiones.