Lo que tanto se temía terminó sucediendo: la autopartista ITEC decidió cerrar sus puertas definitivamente y quedaron sin trabajo 387 empleados que resistieron hasta el final en la fábrica que se dedicaba a vender material a empresas automotrices. En el Ministerio de la Producción hubo una reunión entre los ex empleados y autoridades provinciales, quienes definieron prestar su apoyo a los ahora desempleados en las gestiones y reclamos que realizarán para cobrar lo adeudado por la compañía.
Si bien el cierre es un conflicto entre privados, el Gobierno se comprometió a gestionar ante el Ministerio de Trabajo de la Nación la continuidad del REPRO ($3.000 por empleado) como así también el ingreso al Plan de Transformación Productiva.
Desde diciembre los trabajadores realizan manifestaciones y cortes de calle en distintos puntos del centro de San Juan. En los encuentros de diálogo convocados por la Subsecretaría de Trabajo los directivos de la empresa nunca se hicieron presente. La deuda de la empresa con los empleados solo en concepto de quincenas adeudadas superaría los $25 millones de pesos.
En ITEC trabajaban 387 personas, que resistieron cuando la empresa era de un fondo buitre y decidió irse del país dejandolos a la deriva.