“Hablé con Dujovne y le dije que el impuesto era muy alto. Entonces me dijo que lo estaban analizando y al otro día lo anunció.” comentó el Gobernador de la provincia de Mendoza, Alfredo Cornejo, en referencia al impuesto que impulsa el Gobierno Nacional. El mandatorio, que comparte espacio político con el gobierno nacional, se refirió así en una entrevista con Jorge Lanata en Radio Mitre a la reforma impositiva que persigue el macrismo que incluye un gravamen del 17% a vinos y espumantes. Dijo que están en permanente diálogo con su par sanjuanino, Sergio Uñac, elaborando propuestas alternativas para evitar el impuesto y pretenden sumar al resto de las provincias con producción vitivinícola al reclamo.
Además el mendocino dijo que durante la conferencia de Dujovne, en la que utilizó argumentos de la Organización Mundial de la Salud, hay contradiccción a informes técnicos del doctor Favaloro y de entidades internacionales, donde se señala que el consumo moderado de vino, es favorable para la salud.
No obstante, Cornejo dijo que “apelarán a la capacidad de diálogo del Presidente Mauricio Macri, para lograr revertir ésta situación o llegar a un punto intermedio.” En este sentido agregó “el Presidente Macri quiere hacer una economía más sana y, para eso, no debemos tener impuestos distorsivos. Habrá diálogo, porque el Presidente es una persona que escucha y pondremos sobre la mesa todos los argumentos.”
Sobre los argumentos precisos de por qué el vino no debería ser comparado y gravado como las gaseosas y cervezas, Cornejo explicó que “el vino es producción industrial, con base netamente agraria, con algunos elementos químicos y otros. No es una economía regional típica ya que tiene un gran eslabonamiento y su procesamiento genera muchos puestos de trabajo. Además las bebidas con baja graduación alcohólica, no son perjudiciales para la salud. En este punto vale aclarar que las gaseosas y las cervezas, por la gran cantidad de conservantes sí lo son”.
“Estamos llegando a esta discusión, por un tema impositivo. En este caso, desalentar el consumo de bebidas como el vino, sería desalentar una actividad. 10 por ciento de aumento, es casi un 10% de pérdidas de empleo.” aseguró el Gobernador Cornejo.
Además Alfredo Cornejo reconoció que la discusión lo pone en una situación incómoda. “Esto me pone en un grado de incomodidad enorme, porque estoy en línea con lo que quiere hacer el gobierno nacional. El impuesto al vino es lo contrario, porque cómo se lo ha planteado las mejoras son del 3% en 2 o 3 años, pero una pérdida inmediata del 10%”.
Reunión con bodegueros
Por otro lado, Cornejo se reunió anoche con refrentes del sector vitivinícola. Durante el encuentro las partes ratificaron su alianza para intentar que el gravamen no se convierta en ley en el Congreso.
Para ello aportarán, en principio, amplia documentación que indica que el vino no es una bebida nociva para la salud, principal argumento de la Casa Rosada para aplicar el impuesto al vino.
En paralelo buscarán alternativas para demostrar el impacto no solo económico sino social que tendría el gravamen en una industria de vital importancia para provincias como Mendoza o San Juan.
(Fuentes: Mitre y MDZ)