Había hecho una promesa. Si Brasil ganaba la medalla dorada en los Juegos, Neymar iba a tatuarse y a cambiar su look. Dicho y hecho. Con su gol decisivo en la tanda de penales, el Scratch conquistó por primera vez la presea dorada en la historia y el delantero se tatuó y, a lo Messi, se platinó el cabello. Sí, el domingo, en la final del vóley masculino entre Brasil e Italia, Ney estuvo en la tribuna y debajo de su gorra negra se vio el nuevo rubio en su pelo.
sábado 25 de abril 2026





