El cuerpo técnico anterior de Boca decidió encarar la temporada con un solo centrodelantero: Daniel Osvaldo. Pero, claro, jamás pudo imaginar que el futbolista sufriría una fractura que lo dejaría al margen de varios partidos, generando un problema a la hora de armar el equipo.
Ese inconveniente lo padece hoy Guillermo Barros Schelotto, quien asumió el cargo de entrenador con el año en curso y que carece de un N°9 natural para armar el equipo. Y ahora, cuando parecía que el pasar quirófano era la mejor opción para acelerar su regreso, Dani Stone decidió no operarse y su futuro es una incógnita. Los dirigentes ya manejan alternativas para sumar un futbolista en esa posición.
En las últimas horas, surgió la posibilidad de incorporar a otro centrodelantero para la próxima rueda de Copa Libertadores, en caso que Boca logre el acceso a los octavos de final. Las opciones surgieron del fútbol local: Wanchope Abila, de Huracán; Leandro Fernández, de Independiente y Lucas Viatri, de Estudiantes de La Plata.
El goleador del Globo en la Copa, del gusto de Carlos Tevez, es imposible porque, según el reglamento de la Conmebol, sólo se pueden incorporar jugadores que no hayan disputado ningún partido del actual certamen con otro equipo. Viatri, de pasado en el club, había surgido como la opción más concreta, pero el presidente Daniel Angelici le puso paños fríos.
"Seguramente Guillermo va a pedir a algún jugador. Necesitamos un nueve de área, pero el Mellizo no me habló de Lucas Viatri para que vuelva, porque no sé si es del gusto futbolístico del entrenador", dijo el dirigente.
Y, en referencia al presente de Osvaldo, agregó: "Por ahora hay que esperar que se recupere Osvaldo de la lesión. Me preocupa que no juegue porque lo trajimos para eso. Fue una apuesta y sigo convencido de que es un jugador distinto si no estuviera lesionado. Tiene contrato por dos años. Estoy confiado de que se recuperará y le aportará mucho al equipo".