
Los hermanos Ferra, Andrés y Martín, participan con un auto Senda en la Categoría N6 del Campeonato Sanjuanino de Rally. Este año arrancaron con todo, imponiendo su potencial y quedándose con la segunda posición de la general. Pero el binomio, que desde hace cuatro años compite juntos, es otros de los abanderados humildes que tiene el ambiente motor. "Es un deporte sacrificado, muy caro, pero lo hacemos porque nos gusta mucho. Le ponemos mucha garra más allá de que nos cueste llegar con la plata a cada carrera. Nuestro principal sponsor es nuestro viejo, Isidro, de quien heredamos este fanatismo y sin dudas el promotor de que nosotros estemos compitiendo”, destacó Martín, el más chico.
A los hermanos lo económico no los estanca, de hecho confesaron que sueñan en un futuro correr en una categoría superior. "Siempre es un objetivo lindo estar en una categoría mayor. Le ponemos mucho esmero a esto y podemos llegar a alcanzar ese anhelo algún día”.

Martín Pastor y Andrés Morales son dos apasionados por la velocidad que construyeron sus propias motos y empezaron a competir en la categoría estándar en carreras de travesías, organizadas por Speed Race. Van punteros en la general, con dos fechas ya corridas, y dicen que a pesar de que el premio mayor es un trofeo, sin rédito económico, disfrutan al máximo de esta pasión. "Esto demanda cariño y plata. La verdad es que es un sacrificio grande. Tenemos una inscripción de $250 más los gastos de los repuestos, que obviamente corre por cuenta propia ya que no tenemos patrocinadores. Nos queda lo hermoso que es el paisaje y la experiencia”, comentó Martín, el ideólogo de esta aventura.
Los muchachos para abaratar gastos también son sus propios mecánicos. "Armamos nosotros las motos y nos encargamos de todo previo a cada carrera. Suma el saber del tema porque por ahí te sucede algo en plena competencia”, comentó Andrés.

A Branco Rodríguez el competir en cuatriciclo tampoco le es nada fácil. El pibe que va primero en el campeonato de ASER (Asociación Sanjuanina de Enduro y Rescate) y el rally de Speed Race, contó las mil y una que debe hacer para poder alcanzar sus logros: "Todo es a pulmón. Entre carrera me gasto entre $800 y $1500 entre inscripción, traslado y combustible. Todo sale de mi bolsillo ya que los que te dicen que te van a apoyar lo hacen con $300 o te dicen que te bancan en una sola carrera. Todavía no logro algo que sea seguro. A pesar de que es caro y sacrificado hacer este deporte, es una gran pasión”.
El muchacho de Rivadavia, que arrancó con esta disciplina a los 12 años, sueña a lo grande aunque para pegar saltos importantes sostuvo que necesita respaldo económico. "Con otros chicos que hacen cuatro no podemos medirnos en otras provincias. Eso es importante porque aprendés más, tenés otro nivel y roce. Pero es difícil sustentar todos los gastos”.




