El gesto de Jo-Wilfred Tsonga fue elocuente. El disparo de Andy Murray durante un game del tercer set de la semifinal de Wimbledon luego de su saque pegó justo ahí. Mirá el video.
El gesto de Jo-Wilfred Tsonga fue elocuente. El disparo de Andy Murray durante un game del tercer set de la semifinal de Wimbledon luego de su saque pegó justo ahí.
El francés llevó de inmediato sus manos a sus partes íntimas y esperó a que pase el dolor. Se agachó, se paró, respiró profundo. Fue quizá, pese a la derrota, el punto más doloroso del partido.