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Tesoro de Chimbas

El Carrerito, el santo popular que nació por un fatal error

Félix Rosier Quiroz falleció al alba del 11 de febrero de 1941. Con su muerte, nació una devoción impensada a "El Carrerito". La historia que surgió en el corazón de Chimbas.

Los santos populares son muy comunes en San Juan. Si lo viéramos en un altar, varios de ellos son conocidos. Difunta Correa, Cura Brochero, San Expedito y otros. Entre ellos, se encuentra El Carrerito, cuya historia generó gran devoción en el medio de Chimbas y se extendió a los alrededores.

Decenas de veces pasé por calle Salta y esquina Saavedra, pero nunca me percaté que en ese lugar había una riquísima historia de comunidad que lamentablemente se está olvidando. En la zona todos lo saben, pero cada vez menos. Es la historia de Félix Rosier Quiroz, popularmente conocido como El Carrerito.

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“Desde niño conozco la historia del Carrerito, esto ocurrió en febrero de 1941”, comenta mientras recorre el santuario el historiador Edmundo Jorge Delgado, quien desde años comparte el pasado de Félix en distintos artículos y trabajos de investigación que ha ido publicando.

Félix nació en noviembre de 1921 en el seno de una familia muy humilde. Trabajó desde niño, y a los 15 años, su madre le regalo un carro tracción a sangre. Desde ese momento, lo convirtió en su medio de trabajo y pasó a ser conocido como El Carrerito.

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Salía a las 3 de la madrugada desde su casa, ubicada en Trinidad y se dirigía hacia el norte. Chimbas no era la ciudad que es hoy. Sus tierras eran amplias fincas, vecinos cada varios metros y quedaban algunos márgenes del río San Juan. Félix se iba con su carro para cargarlo con ripio o arena y vender todo en la ciudad para llevar algo de dinero a su casa.

Cinco años después, jamás imaginaría que encontraría su trágico final en una esquina que recorría todos los días. Era 11 de febrero de 1941, Félix tenía 20 años. Calle Las Tapias, hoy Salta y Saavedra, detuvo el carro, se apartó unos metros y fue sorprendido por el dolor que le estaba quitando la vida.

En la zona había una disputa por el agua de regadío entre Antonio Giménez y José Molina. Incluso había “sentencia” a muerte. Esa madrugada, cuando Félix se detuvo, Molina creyó que era Giménez robándole el agua, por lo que tomó su escopeta y disparó hacia la figura en la sombra. El estómago de Félix recibió el impacto de la bala y cayó al suelo, sin poder tener la oportunidad de mediar palabra. Molina, convencido que era Giménez, dio media vuelta y se fue. Emilio Ramos, un vecino de la zona, lo encontró tiempo después, tirado en el mismo lugar. Llegó la policía, Molina se enteró de la situación y de manera voluntaria se presentó en la comisaria, declarándose responsable del homicidio.

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A los días del fallecimiento, Doña Paz Quiroz, madre del Carrerito se iba hasta el lugar del crimen y prendía una vela. Eso se comenzó a hacer más habitual, más personas se sumaban acompañándola en la pena y el duelo. Colocaron una cruz, una pequeña casilla, y así, sin pensarlo, nació el santuario a Félix.

Con el paso de los años la gente le pedía favores, confiaba en él. Le tenía gran devoción y era una cuadra colmada de casillas, repleta de velas y con gran concurrencia de gente. “Se fueron sumando los vecinos, pasó el terremoto del 44 y había más casitas, había creyentes, dejaban limosas. En la década del 80 se conformó una comisión y nació Unión Promesantes del Carrerito. Ellos construyen el santuario”, comenta Delgado.

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Pero, cómo un joven de 20 años pasó a ser una figura a la que desconocidos le hacían pedidos, agradecimiento y depositaban su fe. Para el historiador, la pérdida de Félix cumplía con los condicionantes que despertaban la religiosidad popular. “Uno de ellos es la muerte violenta, otro tiene que ver con la injusticia, un error tremendo. Esto despierta piedad en la gente, fervor religioso. Ellos mismos, sin intersección de la Iglesia como institución, lo canonizan popularmente. Es una devoción a las animas”, explica.

Orlando Riveros es vecino del santuario, pero además es una de las personas que logra que la historia de El Carrerito siga vigente. “Esto lleva muchos años, la gente venía al lugar, había muchos devotos. La gente que estaba se ha ido yendo, no ha quedado nadie. Queremos que los devotos vuelvan a la capilla y queremos realizar las obras que quedaron en espera”, comenta.

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Durante varias décadas la historia de Félix fue muy popular. Los vecinos de la zona, que crecieron entre las calles chimberas, recuerdan a las muchachas que le pedían pareja a Félix tras pender una vela, estudiantes que llegaban con sus libros agradeciendo por los éxitos en los exámenes rendidos. “Luego se amplió el espectro del pedido a la trilogía universal: salud, dinero y amor. En las devociones populares la gente no distingue entre santos formales y va más allá de la religión ortodoxa”, explicó Delgado.

Entre los 80 y 90 a la zona llegaban colectivos cargados de promesantes, también iban muchos camioneros y, obviamente, los carreteleros, pidiendo protección, salud, ayuda.

Los restos de Félix descansan en el Cementerio de la Capital, en una tumba como cualquier otra. Incluso pasa totalmente desapercibida entre las almas que descansan en ese lugar. Pero en Chimbas quedó su corazón, su juventud, sus sueños de una larga vida, quizás tener una familia, hijos, lograr prosperar.

El Carrerito, el santo popular que nació por un fatal error

En la esquina donde se alza el santuario hay una historia no solo de un joven que hace décadas perdió la vida de manera trágica e injusta. También esta la esperanza de una comunidad que le dedicó años al santuario, y lo sigue haciendo. Con una Comisión Directiva que se está rearmando, el Santuario abre una vez a la semana y quienes lo manejan esperan que algún día Félix Rosier Quiroz, alias “El Carrerito”, vuelva a ser tan convocante como en el pasado.

“Es importante para el departamento, forma parte de su historia. Es importante para que crezca más. Es algo que lleva muchísimos años. El sueño nuestro es terminar todas las obras, y remodelar varias cosas que están faltando”, finalizó Orlando Riveros.

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