La mañana de este martes, la provincia amaneció con lluvia y sin la presencia del típico sol sanjuanino. Sin embargo, los Monitores Urbanos de la Capital salieron a hacerle frente a la lluvia y fueron los encargados de ponerle color a la jornada.
Vestidos completamente de color amarillo y con botas para el agua, los Monitores causaron risas y simpatía entre los sanjuaninos que transitaban por el centro. Es que debido a las lluvias, los trabajadores debieron cambiar el color del uniforme, y de un color beige pasaron a un amarillo flúor.
"Se nos ríen, se paran a preguntarnos por qué el color y hasta nos dicen Minions", fueron las respuestas de los Monitores al preguntarles cuál había sido la reacción de los sanjuaninos.