El pasado domingo 1 de octubre se realizó en Tucumán el certamen “Mejor Café”, donde entre las amplias propuestas de actividades se encontraba el Campeonato Nacional de Baristas, donde 16 representantes de distintas provincias buscaron quedarse con el primer lugar. Barby Rosselot, con tan solo 23 años, no solo logró ser la representante de San Juan, sino que se trajo a casa el máximo galardón, siendo reconocida como la mejor barista del país.
A días del hecho, la emoción de Barby se mantiene a flor de piel. Reconoce que aún no cae, y no es para menos. No solo por su juventud, sino porque lleva sumergida en el mundo del café solo tres años, en lo que ha logrado cosas significativas para su vida como para su carrera.
En dialogo con Tiempo de San Juan, Barby cuenta que comenzó sobre los 20 años a interesarse por el café y todo lo que su universo engloba. “Comencé trabajando en una heladería donde también tenían servicio de cafetería. Me gustó ver la máquina, estar en servicio me llamaba la atención, y comencé por ese lado. Cuando aprendí a usar la máquina expreso, la verdad que me di cuenta que me gustaba mucho, y tomé la decisión de dedicarme a esto, porque es lo que me gusta. Había terminado la secundaria hacía un año y estaba estudiando arquitectura en ese momento”, cuenta.
Entre risas confiesa que dejó la carrera que había iniciado, pues el bichito del café le había picado, despertando en ella una pasión desconocida hasta el momento. “Jamás imaginé que este iba a ser el camino. Empecé y no sé hasta dónde puedo llegar. Sé que es una profesión que no está tan visibilizada, pero no me esperaba llegar hasta donde estoy, para nada”, reconoce.
El primer curso de baristas, la apertura a un mundo nuevo y maravilloso
Cuando Barby descubrió su pasión, supo que ese era el camino que quería seguir. Dejó de lado los estudios que había iniciado y decidió saber más. La Academia de Baristas de San Juan fue el lugar que la recibió, donde la joven sanjuanina pudo descubrir que el café es más que una infusión.
“Arranque mi curso inicial al principio del año pasado. El primer curso me abrió la cabeza, descubrí que no sabía nada del café, que se podía tomar de millones de formas, cómo influye eso en la parte sensorial, eso me voló la cabeza”, asegura.
En paralelo a sus estudios, comenzó a trabajar en una cafetería de especialidad, lo que le permitió volcar sus conocimientos a la práctica. Culminado el primer curso, continuó nutriendo sus conocimientos realizando el siguiente nivel. “Tuve la oportunidad de quedarme en la Academia dando clases, ya que vieron el amor y la locura que tengo por el café. A partir de ahí comencé a aprender más, el hecho de dar clases te hace querer saber más para poder trasmitir más”, comenta.
Tres de tres…tres competencias, tres primeros lugares
En medio de los cursos y el trabajo, la joven decidió el año pasado participar en la competencia que se realiza en la provincia. El Campeonato Provincial de Baristas lo realizada la Academia con el objetivo, entre otras cosas, de visibilizar la actividad, ponerla en valor y darle un lugar a aquellas personas que dedican todos los días al café y sus secretos.
Fue la primera vez que Barby competía mostrando sus habilidades y conocimientos. Recuerda que había mucho estrés en la previa, sumado a la ansiedad de no olvidar nada. “Cuando me presenté, el estar con 15 participantes que tenían más trayectoria que yo me hacían sentir muy chiquita”, asegura; pero eso no la frenó, se hizo enorme tras la máquina y se quedó con el primer lugar, siendo campeona provincial.
Así, se quedaba con su primera competencia, pero no sería la última.
Este año volvió a presentarse, con la presión de defender el título que había logrado durante el 2022. En la provincia el campeonato se realizó antes de lo previsto, debido a que se sumarían al circuito nacional que se estaba organizando, a realizarse en Tucumán.
En un evento que se realizó en el Chalet Cantoni, nuevamente volvió a demostrar sus habilidades y fue superior, conquistando al jurado. Al quedarse con el primer lugar en la provincia, ganó el pase para el certamen nacional, que se realizó el 29 y 30 de octubre de este año.
“Conocí mucha gente, con un nivel muy arriba, y aprendes mucho de eso. El lugar era enorme y los jurados excelentes. En realidad, iba a competir y disfrutar la experiencia. Estar con 16 personas que son los mejores de cada provincia para mí era un montón, para mí el premio era poder estar ahí, la experiencia. No iban con expectativas de nada, quería mostrar lo que había aprendido, que lo había hecho con mucho cariño y amor”, indicó.
Y continuó: “En la final, ver toda la gente que me apoyaban, que estaba conmigo, fue una emoción compartida. Estar allá y estar tan bien acompañada hizo que explotara de felicidad, no podía ni hablar, todo era llanto”. Incluso hasta el momento asegura que aún no cae en todo lo que ha vivido, como lo que ello representa para su vida, ya que se quedó con el primer lugar en el Campeonato Nacional de Baristas, un mérito para nada menor en su recién iniciada carrera.
Un futuro entre el compartir conocimientos y el sueño mundialista
“Encontré mi pasión y lo que quiero hacer durante el resto de mi vida. Conocí mucha gente hermosa que se mueve en el ámbito del café, es increíble el ambiente y como une a las personas. Es una de las cosas más lindas que me deja este mundo”, asegura la sanjuanina.
Con el reconocimiento a nivel nacional, de vuelta en la provincia, Barby asegura que, en el horizonte, desearía no solo continuar con distintas capacitaciones, sumando conocimiento, sino también poder transmitir todo lo que va adquiriendo, con el objetivo de lograr que se conozca más sobre los baristas, en qué consiste la profesión, y tenga un verdadero valor.
“Mi sueño es poder representar a Argentina en un mundial. Soñar es gratis”, dice entre risas. “Me queda un montón todavía, por el momento la idea disfrutar mientras aprendo”, finaliza la Campeona Nacional de Baristas 2023.