En Paren las Rotativas, el exdiputado nacional Walberto Allende dejó un diagnóstico amplio sobre la actualidad política, con foco en San Juan, la gestión nacional y la interna del peronismo, en un contexto marcado por la crisis económica y la reconfiguración de los espacios políticos.
En el plano local, rechazó las críticas que apuntan al PJ como un freno para el gobierno provincial y defendió el rol de los intendentes. “A mí me cuesta creer que el peronismo le ponga palos en la rueda al gobierno de Marcelo Orrego... yo no veo una oposición por la oposición misma”, sostuvo. En esa línea, consideró que el mandatario recibió una provincia ordenada y valoró su estilo de gestión: “Está actuando como intendente, priorizando la paz social en un momento muy complicado”.
Uno de los ejes más fuertes de su análisis fue el conflicto con La Rioja por la minería. Allende recordó viejas tensiones y cuestionó la postura de la provincia vecina. “En su momento La Rioja pretendía cobrar peaje”, dijo sobre los proyectos cercanos al límite interprovincial. Además, fue crítico del reclamo judicial por el proyecto Vicuña: “Me parece que se le fue la mano”. En contrapartida, defendió el desarrollo minero en San Juan como una política estratégica: “¿Cuál es el plan B si no desarrollamos la minería? No tenemos plan B”.
A nivel nacional, el dirigente analizó la figura de Javier Milei y vinculó su llegada al poder con el desgaste de la política tradicional. “Nos tenemos que hacer cargo del hartazgo de una parte muy importante de la ciudadanía”, admitió, aunque señaló que el Presidente todavía conserva un núcleo de apoyo.
En cuanto a la interna del peronismo, Allende fue crítico con la conducción actual y planteó la necesidad de renovación. Consideró que Cristina Fernández de Kirchner no debía presidir el PJ nacional porque “no ayudaba a acercar los sectores que se habían alejado”, y propuso a Axel Kicillof como una figura capaz de reconstruir la unidad. “Me parecía que era el momento de Kicillof”, afirmó.
También advirtió sobre la delicada situación del partido: “Del ‘83 en adelante esta fue la peor elección que hizo el PJ”, remarcó, al tiempo que insistió en que la clave pasa por la unidad. “Lo importante es que el peronismo se vuelva a unir, porque si no estamos unidos, va a ser complejo”, agregó.
En San Juan, destacó los esfuerzos de acercamiento entre Sergio Uñac y José Luis Gioja, y se mostró a favor del consenso por sobre las internas: “Históricamente éramos campeones de las internas y perdíamos las generales”. En ese marco, evitó definiciones anticipadas sobre candidaturas para 2027, incluida la figura de Cristian Andino, y pidió cautela: "Yo creo que pueden haber otros... me parece que estamos muy lejos todavía para embanderar un solo candidato o algunos candidatos porque pueden haber y pueden suceder muchas cosas también".
Allende también repasó su experiencia en el Congreso, donde reconoció fuertes tensiones dentro del bloque peronista, especialmente con sectores como La Cámpora. “Nuestro bloque nunca fue un brote de alegría... las discusiones han sido fuertes”, reveló. En ese sentido, reafirmó su identidad política: “Nunca fui kirchnerista”, y defendió su postura en debates sensibles.
Como ejemplo, recordó su oposición a proyectos impulsados por su propio espacio cuando consideró que afectaban a San Juan, como la ley de humedales: “Tuvimos que militar en contra de un proyecto de nuestro bloque porque era muy perjudicial para la minería”. En la misma línea, sostuvo su rechazo a la ley de aborto y defendió su autonomía dentro del espacio: “Si yo también soy peronista, vos no me vas a venir a decir cómo tengo que votar”.