Temporada de verano

Chapuzones cortos, sin flotadores y sólo para pocos: cómo planean reabrir las piletas en San Juan

Ya se plantean dilemas y desafíos para definir cómo se dará la reapertura de las piscinas de uso social en la provincia, bajo estrictos protocolos, donde también reinarán los cupos.
lunes, 26 de octubre de 2020 · 09:12

Las personas deben estar en el agua o fuera del solarium, no podrán tomar sol en la orilla ni meter elementos como salvavidas o pelotas inflables, además de que no se sabe cuánto tiempo podrá disfrutar la persona de sumergirse ni cómo se hará para decir quiénes entran en el restringido cupo de los que se pueden bañar ya que las piscinas se usarían al 30% capacidad. Estas son algunas de las ideas que están manejando en el protocolo para la reapertura de piletas en clubes sanjuaninos para uso social en la próxima temporada, según dijo este lunes el presidente de la UVT, Carlos Quinteros, en declaraciones a radio Estación Claridad.

Será sin duda una temporada atípica por el coronavirus, lo que llevará a manejar estrictos controles y que se verán reflejados en modos diferentes de disfrutar del aire libre y de refrescarse en la pileta también. En San Juan el terma de las piscinas no es menor, porque el verano es intenso y los chapuzones son un clásico, pero además porque se anticipa que muchos que veraneaban afuera se quedarán en la provincia.  Aun no está definido oficialmente cómo podría ser ese regreso de las piletas pero hay algunas nociones, con vistas a diciembre aunque todo dependerá de la situación de la pandemia en San Juan. 

Se prevé un único ingreso y una única salida de la pileta, que se permita circular por un mismo sentido. En los ingresos a la pileta, se piensa exigir que la gente lleve solo toalla y ojotas, que se pondrán en una silla para tal fin ubicada en la orilla. Se habla de definir la capacidad de la pileta por m2 y quizá usarla sólo al 30% como límite para evitar la aglomeración de personas. Si la persona se sale de la pileta no puede  quedarse a tomar sol ni a charlar ni a caminar.

Quinteros dijo que el cupo de gente en el agua se tiene que definir, que ya se sabe que hay un 30% de cupo para la masa societaria dentro de la institución pero que la pileta es un cuello de botella. "En una institución como la nuestra que tenemos 6.000 socios, tenemos un 30% son unos 1.800 y esos 1.800 no podrán entrar todos a la pileta. Se va a tomar un porcentaje de la superficie del espejo de agua, que se calcula de entre 2 o 3 metros, para poder ingresar. En Europa es así". 

Un tema sensible y al que todavía no le encuentran respuesta los que manejan piletas en San Juan es cómo definir quiénes entran y quiénes no en el agua. "En Europa hablan del 30% de ocupación de las piletas y los ingresos son en función de los pedidos que van teniendo, tipo cola. Pero ese es uno de los grandes problemas que se presentan y no sabemos cómo resolver. Está en estudio. Se les ha planteado a la gente de Deportes y de Salud a ver cómo podemos hacer", dijo Quinteros. 

Este dilema tendrán sobre todo los fines de semana, que es cuando se concentra la mayor cantidad de personas buscando darse el chapuzón.

También es importante para este sistema de ingresos restringidos, determinar más personas que controlen quién entra y cuánto tiempo se queda, que se ha planteado que sean guardavidas extra. El filtro se piensa que sea en la zona de duchas de entrada a la pileta y dentro de la zona de pileta los guardavidas mantienen el orden, dijo el presidente de la UVT.

Hay clubes como la UVT que ya están colocando duchas en lugares aislados y estratégicos de los predios, dado el uso restringido de la pileta, para que la gente se refresque igual. "Va a ser un verano terrible como todos los que tenemos en San Juan pero esperamos que los socios puedan disfrutar de la pileta", concluyó Quinteros.

 

 

 

 

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