El caso del agente Díaz, quien atropelló y mató a una colega en la Circunvalación conmocionó a los sanjuaninos. El médico a cargo del Centro por la Vida, Andrés Manini, informó que pasa en el cuerpo cuando una persona toma tanto que llega a tener 3,5 gramos de alcohol en sangre, una cantidad que provoca una borrachera literalmente.
"Los reflejos se pierden, cuando se conduce bajo los efectos de esa cantidad de alcohol cuando se cruza una calle y se intenta frenar se duplica o hasta triplica el tiempo de reacción y ese tiempo puede hacer la diferencia", indicó el profesional. De igual manera, aclaró que no hace falta tomar tanto alcohol para perder los reflejos.
Con tanto alcohol en sangre la conducta se modifica y muchas veces se terminan tomando decisiones incorrectas. La capacidad de razonar baja y los comportamientos se alteran.
En San Juan se permite manejar con 0,5 de alcohol en sangre (dos latas de cerveza), 0,3 si el conductor va en moto y 0 si se trata de un conductor profesional. En Brasil se puede manejar sólo con 0,3 de alcohol en sangre y en Chile 0.
De cada diez multados por conducir borrachos, nueve son hombres. De acuerdo al análisis de los jueces, esta estadística se debe a que hay menos licencias de conducir en manos de mujeres y también a una mayor prudencia a la hora de manejar. En general (hay excepciones) las chicas manejan a menos velocidad que los hombres y protagonizan menos accidentes fatales.
El control de alcoholemia o test de alcoholemia mide la concentración de alcohol en sangre. Se obtiene por medio de un porcentaje de la masa, la masa por el volumen o una combinación. Por ejemplo, un nivel de 0,2 de alcohol en sangre significa 0,02 g de alcohol por cada 100 mL de sangre.