Todo vuelve, dicen los gurúes de la moda y parece que es así nomás. Ahora en San Juan las fotos de cumpleaños de 15 parecen sacadas del álbum del abuelo: todos los chicos tienen traje con corbata y moño. Incluso, los más exigentes, suman tiradores al paquete vintange.
Todo comenzó hace unos meses, cuando en los bailes de egresados de diciembre pasado las madres no daban crédito al pedido de sus hijos: "comprame un moño para la camisa".
En la tradicional casa de ropa masculina The Sportman tuvieron que salir a comprar más moños este año. "El año pasado, cuando empezaron los bailes de egresados, empezaron a usarse los moños y tiradores y se incrementó mucho la venta. Ahora todos los chicos lo quieren llevar. Tuvimos que ampliar el stock por la alta demanda", dijo Germán Peralta, vendedor.
Moño y tirador es lo que acá más vendieron a los egresados. "En San Juan la gente se guía mucho por lo que ve en la tele o en internet. Toda la ropa está volviendo mucho a la década del '60-'70", aseguró. Acá un moño cuesta unos $250.
Pero si no se puede comprar, se puede alquilar.
"Hace algunos meses comenzó fuerte el alquiler de moños y tiradores para fiestas. Primero vienen los chicos a preguntar y después vuelven con su madre para llevarlo. Pero no es una demanda en la gente grande, sólo en la juventud", contó Sonia Robledo, a cargo de Leche y Miel, local de alquiler de ropa para fiestas.
La demanda varía, no es fija, pero aumenta seguro para las fiestas de egresados. "Acá piden completo el moño con camisa y tiradores, o moño y traje. El alquiler de las camisas cuesta $150, los moños $30 y los tiradores, $100", dijo Robledo.
En Argentina, Paraguay y Uruguay se le dice moño, moña, moñita; en Chile, humita; en Colombia, corbatín; y en España, pajarita, corbata de lazo, lazo de esmoquin.
¿De dónde viene el moño? A fines de 1800 comenzó la popularidad de la corbata de moño negra, cuando Pierre Lorillard V inventó el smoking como alternativa a los trajes con saco de cola que llevaban corbatas de moño blancas. Y originalmente sólo podía ser de seda, pero con el paso de los años se fueron adaptando a las épocas y también a nuevos colores.
Hasta no hace mucho tiempo, el uso del moño en los hombres se asociaba a intelectuales y a algunas profesiones como arquitectos, profesores, etc.
Lo cierto es que hoy los pibes están fascinados con ese accesorio que tan bien le queda a James Bond. ¿O no?
Los moños se utilizaban desde la época Victoriana y grandes personalidades como Winston Churchill, Karl Marx, Abraham Lincoln, Roosevelt y Frank Sinatra, lo usaron.