La construcción de la autopista San Juan-Albardón (es decir la ruta 40) demandará la remoción de las líneas de alta tensión que pasan por allí. Si no se hace esta obra, Vialidad Nacional no aprobará el proyecto para ampliar y convertir en doble vía este tramo de la ruta que concentra el tránsito vehicular que se dirige a Iglesia, Jáchal, Calingasta y Valle Fértil.
"Para que Vialidad apruebe el proyecto hay que cambiar de lugar las líneas de alta. La mejor solución que encontramos fue a través del EPRE", explicó el ministro de Infraestructura y Planificación, Julio Ortiz Andino.
La línea que pasa por la ruta 40 va desde la ex Cavic hasta los departamentos mencionados. El cambio supone partir desde el mismo punto pero usar la calle Centenario para llegar a proveer de energía a Iglesia, Calingasta, Jáchal, Valle Fértil y Albardón.
En Casa de Gobierno se realizó la apertura de sobres para conocer la oferta económica de las empresas interesadas en llevar a cabo la remoción. Hubo dos UTE que se presentaron con presupuestos muy dispares: una UTE ofertó por $69.625.909 más IVA y la otra por $32.742.701 más IVA.