ELECCIONES EN LA UNSJ

La grieta de los sindicatos en la víspera de la elección universitaria

Adicus y Sidunsj asumieron posturas diferentes frente al menú de precandidatos. Apoyos explícitos versus simpatías contenidas.
domingo, 5 de enero de 2020 · 09:52

Los sindicatos docentes tienen cada uno su propio juego y su cuota de poder, en la víspera de las elecciones que definirán al próximo rector o rectora de la Universidad Nacional de San Juan previstas para el 10 de junio en primera vuelta. Primero, porque el voto de los profesores es el que más vale en la ponderación establecida por el sistema. Segundo, porque los candidatos y candidatas a los máximos cargos de conducción surgen precisamente de ese estamento. De allí salen los decanos y los jefes de departamentos, además del sucesor o sucesora de Oscar Nasisi en la torre de Mitre y Jujuy.

Son dos los sindicatos que se ven las caras en cada cita paritaria, algunas veces con mayor consenso y otras, inmersos en una verdadera contienda que suele terminar con acusaciones cruzadas y hasta sospechas conspirativas recíprocas. En un rincón, el histórico Adicus. En el otro, el más reciente pero igualmente representativo Sidunsj. Ambos son los correlatos locales de la Conadu Histórica y la Conadu a secas, respectivamente.

Por su propia naturaleza, pretender que en los sindicatos no hubo ni habrá vocación política es una contradicción. Sin embargo, hay dos enfoques bien diferentes según se escuche al secretario general de Adicus, Jaime Barcelona, o al de Sidunsj, Esteban Vergalito, hablar acerca del menú de postulantes para el rectorado 2020.

Barcelona ha reconocido públicamente con micrófonos y cámaras encendidas que él personalmente y buena parte del grupo docente que lo secunda en la conducción sindical ha resuelto apoyar a la decana de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes, Rosa Garbarino.

“Adicus no puede acompañar a uno de los candidatos a rector porque somos una institución que tiene afiliados con distintas corrientes ideológicas-políticas. Yo sí voy a acompañar a Rosa Garbarino y la agrupación que conducimos también”, dijo Barcelona a mediados de diciembre en vivo en Canal 13. Ensalzó la gestión de la decana y renovó cuestionamientos hacia la vicerrectora Mónica Coca, otra de las referentes anotadas en la carrera por el sillón de Nasisi.

Con su definición, esta dirigencia gremial también tomó distancia del resto de la oferta electoral, que se completa con el actual secretario de Obras y Servicios de la UNSJ, Jorge Cocinero; el decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Rodolfo Bloch; el decano de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño, Roberto “Duro” Gómez; y el ex vicerrector y ex ministro de Gobierno de la provincia Emilio Fernández.

Vergalito, en cambio, rechazó sentar posición consultado específicamente sobre el asunto. “Hace cuatro años tomamos la definición político sindical como Sidunsj que es discutir la agenda gremial docente con todos los candidatos que quieran”, planteó. De este modo, se paró prescindente de la campaña proselitista, incluso evitando hacer consideraciones de los candidatos y candidatas para prevenir cualquier lectura que se pueda hacer de sus declaraciones.

El titular de Sidunsj recordó que en 2016 pudieron hablar con dos de las tres fórmulas en carrera: Oscar Nasisi-Mónica Coca, por un lado; y Ricardo Coca-Daniel Campos, por el otro. La tercera fuerza, encabezada por el ex líder de Adicus, José Mini, no pidió mantener un encuentro con el sindicato rival. La intención es repetir la iniciativa en esta ocasión, aunque allá por mayo, cuando reste aproximadamente un mes para ir a las urnas.

Entonces se sabrá con exactitud cuántos y cuántas de los seis hoy anotados llegarán efectivamente al comicio, porque en el medio todavía queda mucha rosca pendiente. Más allá de su cautela, a Vergalito se le pudo notar cierta dosis de fastidio por la neutralidad de los discursos en contexto de precampaña. Aparentemente la no confrontación de ideas termina imponiéndose por el pragmatismo de la búsqueda de votos. La ecuación electoral en la UNSJ es tan compleja que termina induciendo a esa apuesta de recato al extremo.

Sidunsj tiene ya previsto hacerles un reclamo a todas las listas y es que se permita incluir como candidatos a docentes interinos que lleven más de 5 años de antigüedad, aunque todavía no hayan logrado su titularización. Parece un tema muy sectorial, pero implica directamente una mayor participación en los espacios de poder. Podría interpretarse entonces, que está abierta la línea para que los distintos espacios políticos empiecen a mostrar su predisposición para el acercamiento.

La prescindencia de Sidunsj es mirada con desconfianza desde Adicus, según reconoció un importante referente gremial. Desde el entorno de Barcelona advierten que el grupo liderado por Vergalito tiene una afinidad más o menos manifiesta con el espacio que comparten Bloch, Gómez y Coca. Principalmente con el decano de Exactas. De hecho, aseguran que hubo miembros paritarios de Sidunsj presentes en una reunión de las tres cabezas, tendiente a lograr un acuerdo de unidad.

Por supuesto, esas presencias siempre pueden ser explicadas a título estrictamente personal. Pero el gremio que respalda la postulación de Garbarino toma nota, en la convicción de que ya hay posturas bien marcadas.

La decana de Filosofía ha tenido cruces con Sidunsj a lo largo de todo 2018 y 2019 por conflictos internos en el Coro Universitario. Denunciaron “situaciones de violencia laboral e institucional, discriminación, descuentos salariales injustos, vulneración del derecho a huelga y sanciones encubiertas”. Hay dos vías interpretativas posibles: que hayan sido situaciones puntuales y agotadas en su momento, o que hayan sido manifestaciones de diferencias más profundas e irreconciliables.

Idéntica lectura le cabe al durísimo cruce que tuvo Adicus con la vicerrectora sobre finales de noviembre de 2019. En ausencia de Nasisi, en una sesión de Consejo Superior bajo la conducción de Coca, se aprobó separar del Instituto de Energía Eléctrica al docente Ricardo Rubio, delegado sindical que se había enfrentado con el actual decano de Ingeniería y compañero de fórmula de Coca, Tadeo Berenguer. Barcelona habló de “persecución política”. Y la candidata a rectora vinculó el pataleo al clima preelectoral, a sabiendas del apoyo del gremialista hacia Garbarino.

La distancia de Adicus con Coca, en este caso, parece irremontable. Sin embargo, apenas está comenzando el año y queda por delante un largo e intenso semestre rumbo a los comicios del 10 de junio, en primera vuelta, o el 18 de junio en balotaje si fuera necesario. Para evitar esa segunda instancia, la fórmula más votada debería superar el 50% de los sufragios, como logró hacerlo Nasisi en 2016. Las nuevas autoridades asumirán el 1 de julio, por los próximos cuatro años.

Garbarino parece encaminada en esa línea de largada, con tropa propia y un compañero de fórmula que asegura ya haber definido pero que prefiere reservar para darlo a conocer más adelante. También se presenta embalado Cocinero, heredero de una porción del electorado que optó por Nasisi pero sin planes de acordar con los otros referentes del espacio.

Es en este punto donde se posan todas las miradas: el eventual pacto de unidad que ensayan Coca, Bloch y Gómez. Algunos entienden que están forzados a confluir porque su similitud ideológica les divide el voto. Sin embargo, hay obstáculos. El primero es que la vicerrectora ya cerró fórmula con Berenguer y ese segundo escaño no está disponible. Por eso trascendió extraoficialmente la posibilidad de que hicieran una suerte de interna, instituto que no existe como tal en el régimen electoral de la UNSJ. Enero no será el mes para definirlo, claramente.

Juntos. En cuclillas y con chaleco de Adicus, Jaime Barcelona. De pie con chaleco de Sidunsj, Esteban Vergalito. Fue en junio de 2018 en defensa de la universidad pública.


 

 

 

 

 

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