VERANO POLÍTICO

Gramajo y el oficio de trapecista

El intendente chimbero diseñó su propia estrategia contra las internas pero tuvo que poner el pecho ante algunos “ruidos”.
sábado, 11 de enero de 2020 · 09:16

La lectura simplista cargaría todas las tintas en una foto. Es verdad, una imagen vale más que mil palabras. Pero el análisis con mayor detenimiento permite reenfocar el trasfondo de una semana compleja para el intendente de Chimbas, Fabián Gramajo, en la que los Reyes Magos le dejaron  mucho más que un simple regalito.

El hecho puntual ocurrió el domingo 5 de enero y se puede resumir fácilmente. La caravana de Reyes de Radio del Sur que partió de Rawson y terminó en Chimbas, contó con apoyo de ambos municipios y concluyó en el parque de avenida Benavidez y Tucumán. Allí Gramajo ofició de anfitrión de dirigentes de todo calibre, con una omisión sugestiva. No hubo convite para el vicegobernador Roberto Gattoni, a cargo del Poder Ejecutivo. Ni para ningún ministro del gabinete provincial.

El intendente compartió primera fila y foto también con el diputado nacional José Luis Gioja, quien llegó flanqueado por simpatizantes como la ex diputada Daiana Luna. Las galerías de imágenes fueron divulgadas ampliamente en redes sociales.

El miércoles siguiente, Gramajo pasó por Casa de Gobierno, donde explicó su postura buscando alejar fantasmas de ruptura. Sin embargo, en el entorno de Sergio Uñac quedaron dudas. “La foto generó ruido”, sintetizó una alta fuente, nuevamente utilizando la imagen como una síntesis de algo más profundo que una simple postal del momento.

No se trató exclusivamente de la proximidad del chimbero con el presidente del Consejo Nacional del Partido Justicialista, sino fundamentalmente de la ausencia de representación uñaquista. El chimbero puso toda su energía en disipar las teorías conspirativas.

Trascendió de una fuente muy cercana al cacique municipal que tiempo atrás acordó con el propio Uñac “blindar” el departamento. Es decir, fortalecer políticamente el distrito para retenerlo no solamente con motivo de los comicios de 2019 sino también hacia adelante. Es un bastión del peronismo indiscutido, pero la experiencia enseña que cualquier error puede abrir la puerta a las sorpresas.

Por “blindar” el departamento, Gramajo entendió que debía ponerse al frente de todos los sectores que, con matices, integran el espacio dentro de su patria chica. Siempre, debajo de la conducción de Uñac y con esa línea de acción como parámetro. Eso fue lo que transmitió el intendente al entorno del líder provincial.

Sobre la presencia de algunos y la ausencia de otros en el acto multitudinario del domingo de víspera de Reyes, Gramajo aseguró que fue tomado por sorpresa. Que no esperaba un desembarco político de la magnitud que finalmente sucedió. Y que por esa razón ni siquiera consideró necesario convocar a autoridades del gobierno provincial. Fue un acto de inocencia, bajo esa óptica. En Casa de Gobierno se quedaron mirándolo con cara de póquer, sin asentir ni rechazar los argumentos.  Hasta con un atisbo de desconcierto, se podría interpretar.

Gramajo contó con un apoyo visible desde lo político y lo presupuestario durante el primer mandato de Uñac. Más allá de las grandes obras como el mismo Parque de Chimbas y los diversos barrios del IPV, sobresalió el icónico Costanera Complejo Ferial San Juan, a donde se mudó íntegra la Fiesta Nacional del Sol desde 2019, desde la Feria Temática hasta el Carrusel y el Espectáculo Final.

También tuvo gestión y eso hoy es reconocido en Libertador y Paula. El resultado se plasmó en los guarismos del 2 de junio, cuando siete de cada diez votantes chimberos (y un poco más), optaron por la boleta de Uñac y Gramajo. En un municipio tan populoso, cada punto resulta clave para la construcción de una victoria de escala provincial.

Estas consideraciones hacen que Chimbas esté en la mira de todos los espacios políticos con aspiraciones, tanto de oficialismo como de oposición. Por eso el distrito suele ser escenario de tensiones. De hecho, Gramajo ha tenido idas y vueltas con sus propios compañeros, aunque terminó erigiéndose como candidato de la unidad con respaldo de Casa de Gobierno. 

El propio Uñac inhabilitó la interna en el municipio, a pesar del pedido insistente de otros dirigentes como Carlos Mañé, quien terminó yéndose disgustado hacia el Frente Con Vos, de Marcelo Orrego. Reelecto sin despeinarse, Gramajo comenzó a transitar inexorablemente su último mandato como jefe comunal. Pese a que el horizonte de 2023 todavía queda muy distante, aquella línea no escapa a los cálculos de nadie.

Por supuesto ningún dirigente se atrevería a blanquear especulaciones acerca de la grilla de candidaturas para dentro de cuatro años, si apenas transcurrieron los primeros 30 días de mandato. Pero detrás de bambalinas están los tableros bien guardados, con las piezas acomodadas en posiciones tan ensayadas como provisorias. 

La primera condición para abonar estas conjeturas sería que el gobernador se aparte de un tercer mandato consecutivo. A todas luces, resulta un cálculo aventurado a esta altura de los acontecimientos. Con el pocitano firme y bien considerado por la opinión pública, difícilmente alguien se atreva a desafiarlo. Hay consenso explícito acerca de que su conducción no se discute.

¿Entonces se imagina Gramajo como sucesor de Uñac? Es una posibilidad todavía no blanqueada por el chimbero, más allá de la ola de rumores que lo circunda. Basta y sobra con ese halo de hipótesis para que cualquier movimiento suyo sea estudiado meticulosamente, en busca del sentido profundo, en procura de descubrir hacia dónde está caminando.

En el transcurso de sus primeros cuatro años como intendente, tendió lazos con pares de otras provincias a través de la Federación Argentina de Municipios. Por ejemplo, con el presidente del Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires y jefe comunal del partido de Merlo, Gustavo Menéndez.

El chimbero se vinculó fuera de la provincia pero siempre previa consulta con Uñac. Cuidó las formas para visibilizarse como hombre verticalista y obediente de la conducción sanjuanina.  Desde esa postura sigue explicando sus acciones políticas, aún las que cuesta más comprender desde Casa de Gobierno. Asegura que todo lo hace en nombre y con el respaldo de Uñac. Mientras tanto sigue haciendo equilibrio, ensayando el oficio de trapecista.


 

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