san juan

Otra rebelión bloquista madura en la Legislatura

En 1985, dos diputadas votaron en contra del mandato de Don Leopoldo Bravo. Ahora se repite la historia, pero con nuevos protagonistas.
domingo, 8 de diciembre de 2019 · 11:59

El 7 de noviembre de 1985 se terminó repentinamente la carrera legislativa para las diputadas provinciales Mónica Ruth Sueldo y Sari Luz Díaz Lecam.  Ambas tenían mandato hasta el 10 de diciembre de 1987, pero fueron expulsadas por sus pares, con mayoría bloquista, por una inconducta partidaria. Básicamente, se rebelaron al líder Leopoldo Bravo (padre) votando en contra de un proyecto para modificar la Constitución Provincial y cambiar el sistema de elección de convencionales. La historia se repite, con algunos matices y diferentes protagonistas, 34 años más tarde.

El episodio de Sueldo y Díaz Lecam, diputada por Rivadavia la primera y por Pocito la segunda, terminó con sentencia judicial a favor de ambas y con jugosa indemnización reparatoria para ellas. La clase política terminó aprendiendo por las malas que las bancas no son del partido, sino de las personas que acceden a ellas. Quedó el fallo para sentar jurisprudencia al respecto. El antecedente volvió a ponerse sobre la mesa en estos días en la reducida bancada bloquista, como respaldo para una acción que incuban Andrés Chanampa y Edgardo Sancassani, que desafía a la presidenta del partido, Graciela Caselles, y a buena parte del Comité Central que obedece a ella.

La controversia radica en esta ocasión en los nombres para cubrir las vocalías del Tribunal de Cuentas y del Instituto Provincial de Exploraciones y Explotaciones Mineras (IPEEM). Particularmente con mayor énfasis en el primer organismo, según coincidieron las fuentes partidarias que solamente hablan del asunto en estricto off the record, debido a la sensibilidad que genera.

Caselles pretende sostener en la vocalía del Tribunal de Cuentas a la contadora Laura Yanzón, quien ya cumplió 12 años en el desempeño de esa función, habiendo llegado por primera vez en diciembre de 2007. Tiene una remuneración equivalente a la de un juez de segunda instancia. Tanto el diputado chimbero como el zondino resolvieron que no votarán más por ella y encontraron apoyo político de parte de Luis Rueda para forzar el cambio. El presidente de la Convención Bloquista se convirtió en un activo operador.

Aunque no lo mencionan públicamente para evitarle desgaste, el candidato que impulsarán es Darío Maratta, hijo del ex ministro de Hacienda de Don Leopoldo, Juan Gilberto Maratta. La moción y votación correspondiente será el próximo jueves 12 de diciembre, cuando se retome la sesión del martes 10, después del cuarto intermedio posterior al acto de asunción de las autoridades electas.

Para el IPEEM barajan el nombre de Alejandro Quinto Bravo, bloquista disidente repatriado, distanciado de Enrique Conti y del basualdismo-macrismo. El hijo menor de Don Leopoldo tomará el lugar de Juan Genest, quien tendrá nuevo destino. Rueda estaba trabajando en su contención, según trascendió.

De manera tal que quien quedaría fuera sería únicamente Yanzón. Caselles la defiende e incluso llegó a convocar a una reunión de Comité Central el lunes 25 de noviembre para tratar el tema y, con la firma de los delegados, bajarles la instrucción a los diputados. Y que obedezcan. En esa convocatoria estuvo presente el tercer legislador integrante de la bancada bloquista, el iglesiano Mauro Marinero. Pero no asistió Rueda, a pesar de que había sido invitado también.

Chanampa y Sancassani supieron de la cumbre partidaria pero igualmente no darán brazo a torcer. Consideran que Yanzón ya cumplió un ciclo y es injustificable seguir sosteniendo el mismo nombre durante 12 años y más, en un cargo técnico, habiendo tantos profesionales a disposición dentro del partido. Por otra parte, la vocal del Tribunal de Cuentas nunca tuvo contacto con los legisladores. “No llamó ni para dar las gracias”, sintetizó una fuente con reserva de identidad.

Por otra parte, los diputados se apoyaron en una nota de dirigentes departamentales, asegurando que representan a más de la mitad de la provincia, que coincidieron con la postura de renovar la vocalía del Tribunal de Cuentas. A esta altura de las circunstancias, la puja interna resulta indisimulable en cualquier rincón de la geografía sanjuanina.

Ahora bien, el iglesiano Marinero sembró desconcierto con su aparición en la reunión del Comité Central convocada por Caselles, pero al mismo tiempo ofreciendo su adhesión a la postura de Chanampa y Sancassani. Lo que vaya a hacer el próximo jueves, todavía resulta una incógnita. Si acompaña a sus dos correligionarios de bancada, estará dándole a la espalda a Graciela. Y si, por el contrario, se atreve a romper con los diputados de su bloque, quedará aislado dentro del recinto jugando en minoría.

Trascendió que el asunto llegó hasta el despacho del gobernador Sergio Uñac. Y que la respuesta del pocitano fue contundente hacia las dos campanas bloquistas: “háganse cargo ustedes”. Es decir, en Libertador y Paula no habrá señalamiento hacia una u otra posición, porque en definitiva se trata de una disputa interna del partido centenario.

El casellismo redobló la crítica hacia los nombres que propuso el ruedismo, por entender que son dos dirigentes con mérito heredado por los apellidos. “Hijos de la oligarquía”, habría planteado en una discusión acalorada la diputada nacional, quien siempre se ufanó de abrirle las puertas del bloquismo a referentes que nunca antes habían tenido la posibilidad de integrar una lista, mientras los espacios eran reservados para determinado linaje.

Más allá de las diferencias internas, Chanampa y Sancassani se ocuparon de generar consenso dentro de la nueva Legislatura para no pasar sobresaltos. Descuentan el apoyo de los diputados justicialistas. También lo conversaron con Producción y Trabajo. De manera tal que la suerte de Yanzón ya estaría echada.

En el marco del acuerdo, Sancassani asumirá nuevamente como presidente alterno de la Cámara de Diputados, entrando en la cadena de sucesión detrás del vicegobernador, el vicepresidente primero y el vicepresidente segundo del recinto. Chanampa, por su parte, permanecerá como presidente de bloque y Marinero como vice de la bancada.

La disputa tiene como telón de fondo la renovación de autoridades partidarias que vendrá en 2020. La convivencia entre Caselles y Rueda está atravesando por un momento de tensión que podría poner en riesgo el acuerdo para que el presidente de la Convención Bloquista pegue el salto a la conducción del Comité Central, dando un paso al costado la diputada nacional. No está todo dicho.

 

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