El agente de Policía que en 2018 cayó preso después de que le encontraran dos envoltorios de cocaína mientras transitaba por Rawson, fue echado de la fuerza provincial. El Ejecutivo publicó el miércoles último el decreto a través del cual lo expulsó de la Policía por cometer una falta grave y desprestigiar a la institución.
La dura sanción recayó sobre el ahora expolicía Emanuel Alejandro García Peralta, quien cumplía funciones administrativas en la Unidad Operativa Ansilta y tenía 4 años de antigüedad en la fuerza. El decreto provincial señala que fue cesanteado, de modo que no pertenece más a la Policía de San Juan.
El joven venía con problemas. En aquel entonces estaba bajo “tratamiento” y afrontaba un sumario administrativo dentro de la Policía. El agente fue detenido el 14 de marzo de 2018 durante un procedimiento de rutina realizado por otros uniformados en la intersección de las calles República del Líbano e Hipólito Yrigoyen, en Rawson. Dos policías motorizados se cruzaron con dos jóvenes que viajaban en otra moto, quienes iban haciendo ademanes e insultando por la calle, según el sumario.
Los uniformados ordenaron a los sospechosos detenerse y les pidieron sus identificaciones. El que manejaba era Marcelo Noriega y su acompañante el agente Emanuel García Peralta, informaron fuentes policiales. Cuando éste último abrió la billetera para sacar su documento y su credencial, los policías le vieron dos pequeños envoltorios. De inmediato sospecharon que podía ser droga, fue así que trasladaron a García Peralta y Noriega a la Seccional 25ta de Rawson.
Los policías de Drogas Ilegales analizaron las sustancias y comprobaron que era cocaína. Apenas 2 gramos. Eso derivó en que detuvieran al agente García Peralta y lo pusieran a disposición del Juzgado Federal por la presunta infracción de la Ley de Drogas. En la Policía provincial se abrió un sumario administrativo y ordenaron suspenderlo en sus funciones.
Durante la investigación interna realizada por la Subsecretaría de Control de Gestión, el agente García Peralta se defendió diciendo que la droga pertenecía a su amigo. El otro joven trató de salvarlo afirmando que los dos envoltorios eran suyos y los llevaba el policía porque él se lo pidió.
Las autoridades policiales llegaron a la conclusión de que el agente cometió una falta grave, no sólo por involucrarse en una causa penal por el delito de droga, sino también por desprestigiar la imagen de la institución. Por eso pidió que echaran al policía y el Poder Ejecutivo resolvió decretar su cesantía.