Un joven fue detenido luego de que se enojara porque su padre no le quiso prestar un par de zapatillas, lo insultara a éste y golpeara brutalmente a su madre, al punto de provocarle sangrados. Fue el hermano, el que se comunicó con el 911 y lo denunció. Ya fue juzgado por Flagrancia.
El hecho ocurrió sobre las 2 del pasado sábado, en un domicilio ubicado en el asentamiento Sagrado Corazón de Jesús, en Rivadavia. El muchacho, identificado como Néstor David Aguilera, ingresó a su casa en total estado de ebriedad. Le pidió a su padre que le preste un par de zapatillas para salir con sus amigos. El padre le dijo que no se las iba a prestar.
Esta actitud molestó a Aguilera, quien salió enojado de la habitación del padre y comenzó a golpear la mesa y las ventanas. Rompió una de las ventanas y la tapa de un aire acondicionado. La madre intervino para sujetarlo pero el violento hijo la agarró fuerte de los brazos y le dijo: "Te voy a prender fuego a todo, yo me voy a matar". Fue tal la fuerza que ejerció en los brazos de su madre que hasta la generó sangrados en algunas partes.
En ese momento, un hermano de Aguilera tomó el teléfono y se comunicó al 911. Personal policial llegó al lugar y lo detuvo. Fue juzgado por el delito de lesiones leves agravadas por el vínculo, en concurso real con amenazas simples. Le dieron 3 años de prisión en suspenso. Además, lo excluyeron del hogar y le prohibieron acercarse a 300 metros de la casa. Deberá realizar un tratamiento de adicciones.