Tras pasar varios días detenido, otorgaron la libertad al ex vigilador privado que fue detenido por el presunto abuso sexual de sus dos hijas, una de ellas discapacitada. En realidad, la investigación en su contra continúa, pero se lo benefició con la excarcelación, a la vez que le prohibieron acercarse al domicilio de su familia o tomar contacto con las niñas.
El hombre, de más de 30 años y de Rivadavia, está sospechado del delito de abuso sexual simple, agravado por el vínculo. Es que lo denunciaron por presuntos manoseos. La causa se inició en la Unidad Fiscal de Investigaciones del Centro ANIVI, el pasado 7 de este mes.
La presentación la hicieron los directivos de un centro de rehabilitación de Capital al que concurre la mayor de las nenas, de 12 años, que padece problemas físicos y de madures. Un profesional habló con la pequeña a raíz de que le vio unas marcas en el cuerpo y ésta le reveló a modo de confidencia que, desde hace tiempo, su hermana y ella sufrían manoseos por parte del padre. Ante esos dichos, recurrieron a la Justicia.
La fiscalía pidió la detención del papá y, en la audiencia de formalización, la jueza Celia Maldonado dispuso la prisión preventiva del hombre por el término de 30 días y el mismo tiempo para la investigación penal preparatoria.
El abogado José Tejada, defensor del ex vigilador, se opuso a la medida y pidió la impugnación de la prisión preventiva con el argumento de que su detención podía tomarse como un principio de pena, contrario al Estado democrático, y no se respetaba el principio de inocencia. Por otro lado, sostuvo que su cliente en todo momento se puso a disposición de la justicia, no posee antecedentes penales y no hay peligro de fuga ni entorpecimiento de la investigación. Asimismo, el delito que le imputan tiene una pena que es de ejecución condicional y corresponde la excarcelación
El planteo prosperó en la audiencia frente a un juez de Impugnación. El juez Juan Carlos Caballero Vidal (h) hizo lugar a su pedido y otorgó la libertad al ex vigilador, pero lo excluyó del hogar y le prohibió acercarse a las niñas.