Acusan a un policía federal sanjuanino de "obsesionarse" con su vecina, extorsionarla y amenazarla
La denuncia fue radicada en la mañana de este miércoles. Las presuntas amenazas serán investigadas en el Cuarto Juzgado Correccional y la extorsión, en el Primero de Instrucción, según dijeron las fuentes.
Una grave acusación recayó contra un efectivo de la Delegación San Juan de la Policía Federal. Según dijeron fuentes de la investigación, lo denunciaron por "obsesionarse" con su vecina, extorsionarla y amenazarla con hacerle la vida imposible. Las presuntas amenazas ya están en manos del Cuarto Juzgado Correccional, mientras que la extorsión será investigada por el Primero de Instrucción.
Es contra Carlos Ruarte, de 40 años. Tal como dijeron las fuentes, todo comenzó hace unos tres meses atrás, cuando la denunciante, una reconocida abogada de apellido Marini, y su marido, comenzaron a vivir en una casa quinta de su propiedad, ubicada por calle Alfonso XIII y Calle 6, en el Médano de Oro, en Rawson. El policía empezó a conversarla a la mujer cada vez que salía de su casa, la que es colindante a la de la denunciante.
Aparentemente, el efectivo buscó tener algún tipo de relación que fuera más allá de la amistad y eso fue denegado por la denunciante. No contento con eso, y tal como manifestaron desde el entorno de Marini, Ruarte siguió con los acosos, los cuales se convirtieron en extorsiones y amenazas. Tal como contaron las fuentes, el efectivo, en un principio, le habría dicho que si no estaba con él "le iba a hacer la vida imposible". Y, al parecer, así fue.
Tras la vuelta a Fase 3, el matrimonio empezó a alquilar esa casa quinta para los amigos y allegados que necesitaran realizar algún evento familiar y pasar el día allí. Enterado de esto, Ruarte llamaba a la Policía para que les realizaran una causa por incumplir con el protocolo sanitario y la prohibición de las juntadas. Incluso, caía Flagrancia. Sin embargo, como no había bebidas alcohólicas, música, se respetaba la cantidad permitida de presentes, desde ese fuero no iniciaban una causa y dejaban continuar los festejos tranquilamente.
Pese a ello, según afirmaron fuentes de la investigación, el federal siguió llamando al 911 y los efectivos de la subcomisaría Médano de Oro continuaron yendo al lugar, junto a Flagrancia. Sin embargo, siempre terminaban retirándose ya que se cumplía con el protocolo elaborado por el Comité Covid-19 y, por ende, no había delito alguno. Ni siquiera, el matrimonio fue citado por Flagrancia para dar algún tipo de explicación.
La mujer intentó, por la vía del diálogo, tratar de que dejara de realizar denuncias pero Ruarte le retrucó y le dijo que no iba a parar hasta que la echaran del barrio. Incluso, una vez fue el hijo del matrimonio a pasar el día y el policía lo terminó echando de su propia vivienda, dijeron las fuentes.
La denuncia fue radicada en la sección policial Seguridad Personal, en la mañana de este miércoles. Entre otras cosas, la denunciante expuso que, además de lo anteriormente contado, el efectivo puso una cámara mirando hacia la vivienda de Marini, impidiendo cualquier tipo de intimidad del matrimonio.
La cámara.
Por último, la denunciante dijo que el policía se jacta de su trabajo diciendo que tiene a todos los efectivos de la subcomisaría Médano de Oro a su disposición. Aseguraron desde el entorno de Marini que también pedirán que se investigue a los policías del Médano ya que cada vez que fueron al domicilio entraron sin autorización alguna. Además, afirmó que se trata de una persona que tiene problemas con todos los vecinos del barrio, los que también fueron incluidos en la causa como testigos.