En la Justicia Federal se fue en libertad hace dos semanas
por una juicio abreviado, con lo cual reconocía su responsabilidad en el
tráfico ilegal de drogas, pero no por la gravísima acusación inicial de jefe
narco, lo que lo había transformado en el primero en su tipo en la región de
Cuyo. Esa fue la principal acusación que tenía en su contra Elio Barroso, a
quien la Policía Federal vinculó a la barra de San Martín de San Juan, con la
droga y la prostitución. En un mega operativo de noviembre del 2013, cuando
reventaron la zona de la Rioja Chica, en Concepción, el caso fue un verdadero
escándalo.
En ese operativo también secuestraron vehículos que ahora la
Justicia Federal incautó, porque no podían justificar su adquisición legalmente.
Como Barrozo pasó tres años en prisión, debían estirarle la prisión preventiva
o ponerlo en libertad hasta el juicio. Finalmente el juicio abreviado fue lo
más conveniente: la justicia se aseguró una condena y Barroso la libertad.
En el camino se había caído la acusación de jefe de la
asociación ilícita. Fue cuando el Ministerio Público Fiscal Federal cerró la
causa para elevarla a juicio y probaron que no había evidencias para acusarlo
de ese delito.
Barroso, en libertad cerrando sus causas en Tribunales.
En aquel operativo en la Rioja Chica no hallaron una gran
cantidad de droga. Pero las escuchas fueron pruebas para vincularlo al caso de
dos colombianos que habían caído en Rawson con cocaína y armas. Todos
abreviaron.
En medio de toda esa historia se produjo un crimen salvaje
en el que saltó el nombre de Barroso, aunque no tuvo nada que ver. Fue cuando
mataron y prendieron fuego a su primo, el "Catita” Moreno, a quien tiraron en
un contenedor en las inmediaciones de la cancha de San Martín.
De aquél procedimiento de la Rioja Chica también surgieron
otros posibles delitos contra Barroso.
Uno era la facilitación a la prostitución. La Justicia
Federal envió esa causa al fuero local y cayó en el Primer Juzgado de
Instrucción.
"Como no hay ningún denunciante en la causa contra Barroso,
pedimos la excarcelación y el juez (Benito) Ortiz se la otorgó mientras se
instruye. Ahora la causa pasó al fiscal. Ahí debe requerir o no. Si el fiscal
entiende que no hay delito, la causa muere. A mi criterio, es lo que va a
ocurrir”, explicó al abogado Gustavo de la Fuente, defensor de Barroso.
Ése era el único motivo por el que Barroso estaba preso. Por
eso ya recuperó la libertad. Este jueves en la mañana se lo vio en Tribunales.
Estaba tramitando la última causa abierta que le queda.
Es por una pelea que protagonizó en la cárcel mientras
estuvo preso. Le hicieron una causa por lesiones, la cual está siendo tramitada
en el Segundo Juzgado Correccional. Como Barroso pasó tres años en prisión sin
juicio, es casi seguro que el caso se cierre con otro juicio abreviado, en el
que él acepte su responsabilidad y la justicia le dé por cumplida la condena
por el tiempo que pasó en prisión sin juicio.
En esos trámites estaba este jueves a la mañana cuando
Tiempo de San Juan lo fotografió junto a su abogado en los pasillos de
Tribunales. En un tono firme, pero no amenazante, Elio Barroso no dudó en
dirigirse al cronista y al fotógrafo de este diario: "No me saquen más fotos,
yo ya pagué”, aseveró.