Mientras aún se esperan los resultados definitivos de la autopsia al cuerpo del millonario -algo que sucederá en enero- crecen las dudas y especulaciones sobre el abuso de medicamentos recetados que Ricardo hacía en sus últimos meses de vida. “Crónica” accedió de manera exclusiva a una de las prescripciones que la especialista en dolor a la que veía Ricardo en Miami le expedía con la droga -en cantidad y dosis legales- de la que luego el mediático dependería desesperadamente. Este matutino fue también el primero en dialogar con la dueña de la clínica en la que Fort pasó un tiempo intentando superar el dolor de su rodilla y su columna. Estela Pinnavaria fue también quien contactó a Ricardo con la doctora Eva Pizarro, y hace pocos días, reveló los entretelones de la estadía del chocolatero en esa ciudad. La médica habló nuevamente con este matutino, y de arranque avisó que esta “será mi última entrevista por el momento, ya que estoy cansada de las malas intenciones de algunos periodistas de Argentina”. Ante el revuelo que generó su revelación sobre que Fort se hacía traer la morfina de Buenos Aires cuando en Estados Unidos ya nadie quería seguir recetándosela, cobró protagonismo otro medicamento, casi igual de peligroso: la oxicodona, un medicamento opioide -a veces considerado narcótico- que a para el tratamiento del dolor de moderado a severo. Esta droga fue la que utilizó Ricardo para reemplazar la morfina, y las sospechas siempre recayeron en los médicos que lo atendieron en Miami -lejos de gran parte de su entorno- ya que fue allí donde Fort conoció este medicamento y se hizo, en cierta forma, adicto a él.





