Caso Vega-Perla Mora

Crimen del policía: Toma fuerza la participación de un cómplice

El juez José A. Vega evalúa si hay más gente involucrada en el caso que ya tiene cuatro detenidos y suma cuatro cuerpos de fojas.
lunes, 27 de febrero de 2012 · 09:22

Por Gustavo Martínez
gmartinezpuga@tiempodesanjuan.com

En el Cuarto Juzgado de Instrucción cada vez toma más fuerza la sospecha de que Pedro “El Loco Titi” Zamora no actuó solo para matar de 11 puñaladas al oficial de policía Mario Vega, quien también era una reconocida drag queen en el mundo gay de la provincia.
“Estamos evaluando si hay más gente involucrada en el crimen, el posterior traslado del cadáver y el ocultamiento de las evidencias en el caso Vega”, se limitó a responder el juez José A. Vega, titular del Cuarto Juzgado de Instrucción.

El juez Vega también precisó que “no se descarta que se produzcan más detenciones”. En la justicia siempre sospecharon que una sola persona no pudo haber matado, transportado y ocultado evidencias en el crimen del oficial asesinado en la madrugada del 13 de diciembre último.

Estas declaraciones del juez a Tiempo de San Juan se produjeron después de que decidiera meter preso en el Servicio Penitenciario Provincial a los tres empleados del hotel alojamiento “Tú y Yo”, en Chimbas. Uno de ellos es un hombre y las otras dos son mujeres.
Es que al juez Vega no le convencieron las respuestas que le dieron estos empleados y, además, aún debe definir el estado procesal de cada uno de ellos para decidir legalmente qué rol tuvieron el posible encubrimiento del crimen.

Mientras tanto, el juzgado sigue juntando muestras genéticas y evidencias para ser analizadas en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Cuyo, en Mendoza, donde aún no enviaron lo recolectado.

Con ellas el juez quiere probar científicamente la confesión que hizo el taxi boy Zamora, quien dijo que fue él quien mató en la habitación número 2 del hotel “Tú y Yo” de 11 puñaladas en el cuello al policía Vega, tras una discusión en la cual el policía le confesó que tenía Sida y que ya lo había contagiado por las reiteradas veces en que había contratado sus servicios sexuales. Según Zamora, eso lo enloqueció y lo mató con el mismo cuchillo que siempre llevaba el policía Vega.

En la reconstrucción del hecho, Zamora le precisó al juez Vega que él dejó el uniforme del policía en la puerta de la habitación del hotel. Y que sobornó con 100 pesos a un empleado para que le abrieran el portón y lo dejaran salir, una vez que ya había cometido el crimen y llevaba el cadáver en la parte trasera del Fiat Uno que era del mismo Vega.

Ante el juez, los empleados justificaron ese pedido de dinero diciendo que siempre se pide dinero extra a los clientes que dejan roturas y suciedades en el hotel. También minimizaron la cantidad de sangre hallada en la habitación, al calificarla de normal. Y negaron haber escuchado algún tipo de pelea o grito, argumentando que la música en las habitaciones impide escuchar este tipo de sonidos. Por último, ninguno de los tres empleados del hotel dijo haber visto el uniforme del policía Vega, el cual aún no aparece.

 

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