Si fuese a un astrólogo, a Rodolfo Colombo le podrían sonreír todos los factores como nunca los tuvo en las ocasiones anteriores en que disputó la intendencia de Capital sin suerte: viento a favor nacional incomparable, factores provinciales que también lo ayudan. Pero también tendrá enfrente a una gestión municipal muy afirmada que no le hará fácil la excursión. Ambigüedades que disponen de datos objetivos para el análisis.
El primero, que si bien a Rodolfo los astros le muestran una buena cara, deberá comprender que no será asunto de dejarlos correr a su suerte –como a los astros- sino de dotarlo de la estrategia adecuada para no frustrarse y ver pasar el turno (otra vez) sin pena ni gloria. Dispone del respaldo de la estructura política nacional alumbrada como la favorita en las elecciones presidenciales (Juntos por el Cambio), en su caso más del lado de Larreta que el de Bullrich. Y todo lo que derrame desde el sistema de ideas nacional, que no es poco. Y dispone en Capital de la foto con Marcelo Orrego, un líder provincial en ascenso al que todos quieren tener cerca. Bastante, pero no suficiente.
Porque el segundo dato relevante es que Emilio Baistrocchi no es un intendente más en el firmamento oficialista, sino que le tocó comandar el lugar menos aconsejable para la supervivencia de su espacio en estos tiempos. Junto al sanmartiniano Cristian Andino y el chimbero Gramajo son los más taquilleros y aceptados por sus propias comunidades, la diferencia con ellos es que Baistrocchi maneja el timón de un departamento complejo como el capitalino: mucho más visible, con más cosas en juego y reverberación provincial indisimulable.
Muestra una gestión contundente y visible. Y mide bien. En asfalto, plazas y servicios aprieta el acelerador todo lo que puede con el afán de pavimentar también su intento reeleccionista, agregarle motivos por ese lado y compensar las diferencias relativas en el contexto político. Hasta se pasó de rosca, le sobrevuela el riesgo de generar alguna incomodidad en campaña por tanta obra, de todos modos atribuible sólo a los que andan haciendo.
No será sencillo entonces para Colombo hacer pesar la potencia de su viento de cola sin más trámite. Como las condiciones del eje Libertador (Santa Lucía, Capital y Rivadavia), que le sonríen decisivamente al espacio que integra. Sabe que deberá acompañar con un armado competente que fortalezca las condiciones favorables que le entrega el contexto, a riesgo que quedarse nuevamente en la banquina.
La primera especie a domesticar en ese sentido es la ley de lemas. Que inicialmente despertó una catarata de objeciones en San Juan Cambia (nueva acepción de Juntos por el Cambio) y luego mereció algunas recapitulaciones. Como el caso de Capital, donde el formato no parece precisamente espantar. Sino jugar a favor, veamos.
Porque lo que muestra la realidad es que se está armando un flujo de candidaturas bien caudaloso, con la inocultable intención de aprovechar al máximo las chances que ofrece un sistema que permite que se sumen los votos de candidatos que van por separado. Más finito será el cálculo de qué candidaturas suman y cuales dividen. O directamente será materia de estudio (y de lamento) con los resultados ya puestos.
Hasta acá, amanecieron unos 10 candidatos a intendente por el espacio. Que pisan en firme y que no muestran por el momento intenciones de declinar. Más que el florecimiento repentino de espíritu democrático, el tapiz parece más una evidencia de estar respondiendo a una estrategia calculada.
Por el lado de Actuar es una fija el propio Colombo, pero no exclusivo. Siempre dependiendo del armado general, otro que podría saltar a defender la camiseta de la agrupación es el diputado Gustavo Usín si Colombo es convocado a otras funciones. Por el lado de Producción y Trabajo (la nave nodriza de la agrupación porque es la que dispone de los postulantes a gobernador más taquilleros, como Marcelo Orrego y Fabián Martín) asoma nada menos que la diputada nacional Susana Laciar –una primera espada del basualdismo- y Guido Romero. La primera aún sin blanquear, el segundo desde hace tiempo en la ruta y con fotos habituales con Orrego.
Por el lado del bloquismo disidente, suena nada menos que el ex intendente Enrique Conti, un peso pesado. Por el sector de Marcelo Arancibia, del Gen y recientemente anunciado como postulante a gobernador, viene corriendo nada menos que Diego Seguí, compañero de ruta del abogado y ex candidato que estuvo a un pelo que ser intendente en 2003 y perdió justamente con Conti. Si no es él, será otro. Deben armar en los departamentos.
Por el lado del PRO, podrá haber dos candidatos. Uno, Eduardo Cerimedo, ya lo anunció e iría por el lado del oficialismo amarillo, es decir Enzo Cornejo junto a Orrego. Pero hete aquí que Eduardo Cáceres también anunció una fórmula partidaria para gobernador sin el visto bueno de la conducción macrista local. Y que deberá llevar candidato a intendente: suena Gerardo Cáceres, concejal y hermano.
También está en la ruta Dignidad Ciudadana, el partido provincial que pisa fuerte en Capital, supo hacer muy buenas elecciones y ahora postura al industrial Gustavo Fernández para intendente. Y habría más: una fórmula más vinculada a los autoconvocados, posiblemente con Belén Varela al frente, referenciada a nivel nacional con López Murphy.
Si todos ellos sumarán al que más votos obtenga entre todos ellos, Rodolfo Colombo parece el presunto beneficiario más razonable: le alcanzaría con superar por un voto a todos los otros como para absorberlos. Allí es donde nace la expectativa sobre cómo evolucionará la situación hasta el momento de inscribir finalmente las candidaturas.
Es decir, si todos los que hoy amagan son de la partida efectivamente el mes que viene. Porque una cosa es decir, y otra es concretar. Del volumen que finalmente se inscriba podrá deducirse si se trata la avalancha de candidatos de una casualidad o una estrategia programada: alguien habrá pensado que es la mejor forma de competir en una ley de lemas.
Alguna vez se mencionó como una posibilidad que todos los que enfrentan a Colombo se unieran en una misma boleta, claramente poderosa, entre el resto de los competidores de Cambia. Sería una manera de hacerle más fuerza al rubio. Aunque claro que deben cuidar que no pegue una estampida y se declare enojado, por lo que lo necesitan en Capital para el recuento general.
En Actuar no descartan ese scrum, pero lo relativizan. Sí esperan que todos los que dicen que van finalmente lo hagan. Especialmente Dignidad Ciudadana, que tracciona fuerte en Capital y tiene una fórmula competitiva. Pero en el último turno electoral fue por afuera y dividió al electorado opositor.
Las horas que vienen irán delineando los equipos que saldrán a la cancha en el territorio político más atractivo e influyente de la provincia.