El automovilismo de luto - Por Ricardo Meritello

Por Ricardo Meritello - Vicepresidente de la Asociación Sanjuanina de Volantes
viernes, 18 de noviembre de 2011 · 19:09
Antes de comenzar, rindo un profundo homenaje al piloto Guido Falaschi y a toda su familia, en  nombre de la ASV y mío.

La actividad del automovilismo se sabe que es un deporte de alto riesgo el cual es asumido por los pilotos, pero no obstante se debe trabajar al máximo en seguridad tanto de los autódromos como de los autos, para así minimizar el riesgo al máximo.

Lo sucedido en Balcarce fue una cadena de sucesos que llegan al lamentable resultado de un piloto fallecido. En la última vuelta el auto del piloto Masa Cané rompe el motor, sigue circulando por pista para llegar a boxes, cuando debería haberse tirado a la banquina para evitar el riego de aceite sobre la cinta asfáltica. Como consecuencia, el banderillero del sector abandona el puesto de señalización (otro groso error), para con un balde de cemento echar sin necesidad sobre el asfalto. El otro tema importante, es que el coordinador de banderillero que está en la torre y comunicado con todos los puestos de bandera, debería haber mandado a señalizar al piloto Larrauri bandera azul en las últimas dos vueltas, lo cual lo obliga al piloto a ceder el paso hasta detenerse en un lugar seguro para así no molestar a los pilotos punteros que le daban alcance. El piloto equivocadamente elige ceder el paso en plena curva, algo de locos, en ese momento el auto impacta contra las cubiertas de esa curva y comienza el desparramo de neumáticos. Producto de eso, el piloto Falaschi intenta corregir la trayectoria perdió el control del auto e impactó contra otro grupo de neumáticos que se desparramaron por estar mal colocados, hace que éste revote y quede expuesto. Luego recibe el impacto del auto del piloto Orteli, que para mí es el único que no podía evitar el golpe y en consecuencia, el auto de Guido gira 360 grados en el aire cayendo en el medio de la pista. A todo esto, seguían pasando autos y ninguno levantó la velocidad, lo cual lleva a pensar que no hay señalización de los banderilleros o los pilotos no respetan el código de banderas que en los puestos de pista le muestra. Cuando el auto está en la pista, en el fondo de la curva aparece el piloto Girolami, quien tuvo tiempo para mí, de levantar. Además, en el auto le aparece una señalización luminosa indicándole el sector que había un accidente y, por no acatar, impacta en la parte trasera del auto de Falaschi, volviendo hacer un giro de 360 grados. Ese es el tercer golpe lateral que recibe el auto de Guido, siendo el más perjudicial para cualquier piloto. Los muñecos de goma, desde ya, no cumplen con las normas de seguridad FIA para amortiguar el golpe y absorber la fuerza del mismo. Como consecuencia hoy el automovilismo nacional pierde un gran piloto.

La seguridad total no existe en ningún circuito, pero debemos trabajar siempre para minimizar este tema. Como final, puedo decir que se debe trabajar codo a codo en todas  las áreas: pilotos, clubes, administradores de autódromos, fiscalización, para así mejorar todo lo que se pueda hacer. Para el piloto Falaschi QEPD.

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