Al advertir la presencia de preventores urbanos y efectivos policiales, los asaltantes quisieron escapar del lugar, pero el vehículo cayó sobre sus manos y los dos quedaron atrapados entre el guardabarros y un neumático del mismo. Después de varios minutos de gritos y desesperación, los ladrones pudieron ser liberados y fueron trasladados a una comisaría cercana.