El mejor golfista de todos los tiempos y la esquiadora confirmaron su romance al publicar una foto juntos. Después del escándalo y divorcio millonario el Tigre volvió a creer en el amor y eligió un bombón extremo. Mirá la fotogalería.
La separación de Tiger Woods costó varios cientos de millones de dólares. El escándalo con varias chicas que salieron a contar su amoríos con el mejor golfista del planeta pobló los canales de la TV mundial y el hasta ahí número uno del mundo perdió su corona porque su cabeza estaba muy alejada del deporte. Sin embargo, cuando pasó el tiempo y los escándalos se calmaron, el Tigre encontró otra vez el amor: mientras está en el camino para recuperar el trono del golf mundial y de reanudar su paralizada cuenta de "Majors", también está rehaciendo su golpeada vida privada. El golfista confirmó su relación con la esquiadora Lindsey Vonn.
Los rumores sobre Woods y Vonn eran constantes en las últimas semanas. Ambos decidieron hacerlo oficial en sus respectivas cuentas de Facebook, en las que se los ve juntos y sonrientes. Woods y Vonn recomponen así sus vidas sentimentales tras el fracaso de sus matrimonios y pasan a formar la pareja deportiva de mayor impacto porque ambos son de la elite en sus respectivos deportes y porque el atractivo mediático de ambos se multiplicará al estar juntos.
Woods revolucionó el golf por su talento, sus éxitos, su juventud y el hecho de ser negro en un deporte de blancos. Vonn, de cabellera rubia y mejillas de porcelana, no sólo es la mejor esquiadora del mundo, sino un imán para compañías que la eligen como su cara. "Supongo que no era un secreto bien guardado, pero sí, estoy saliendo con Tiger Woods", escribió hoy Vonn en Facebook confirmando los rumores que se destaparon hace semanas, cuando se dijo que la esquiadora voló de Austria a Estados Unidos en el jet privado del golfista tras su grave accidente el mes pasado.
Vonn, de 28 años, está en Vail, Colorado, recuperándose de la grave lesión de rodilla que sufrió en el supergigante del Mundial de Schladming, en Austria, el 5 de febrero. Su meta es volver a esquiar y competir en los Juegos Olímpicos de Sochi dentro de 11 meses. La esquiadora estadounidense, la segunda de la historia con mayor número de triunfos en la Copa del Mundo, competición que ganó en cuatro ocasiones, se divorció de Thomas Vonn, de quien tomó un apellido que de momento no va a cambiar.
"Lo amé, pero ya no era feliz y ahora lo soy mucho más", dijo en una reciente entrevista con la revista Sports Illustrated sin hablar de Woods. El golfista de 37 años ganó ya esta temporada los torneos de Torrey Pines y Doral, y amenaza el número uno del norirlandés Rory McIlroy, puesto que podría recuperar si el domingo gana en Bay Hill. El europeo es la nueva fuerza del golf. Firmó un contrato con Nike por 250 millones para los próximos diez años, más de lo que gana con la misma firma Woods, obligado ahora a compartir anuncios con el líder del ranking.
La batalla con McIlroy se extiende más allá del campo y los contratos. Y es que Woods y Vonn sobrepasan en atractivo a la también pareja de deportistas que forman el norirlandés y la tenista danesa Caroline Wozniacki. Woods no gana un "Major" desde 2008, cuando se quedó parado en 14 y frenó su carrera por batir el récord de 18 de Jack Nicklaus. En 2009 explotó su hasta entonces idílica vida personal y profesional al romperser su matrimonio con la modelo sueca Elin Nordregen tras destaparse sus múltiples aventuras extramatrimoniales, lo que le llevó a confesar más tarde sus problemas de adicción al sexo.
A esa crisis personal le siguieron baches en el juego y numerosas lesiones. Ahora todo parece haber quedado atrás y Woods se asoma como favorito al Masters de Augusta, primer "Grande" de la temporada, a jugarse el mes próximo. Cuatro años después, Woods demuestra que la felicidad fuera del green se refleja también con el putt. "Queremos continuar nuestra relación de forma privada como una pareja normal", pidió Woods sin ser quizás consciente de que el atractivo de ambos por separado se multiplica ahora estando juntos.