historia de un emprendedor

Un capo: el argentino que reinventó el cuaderno de comunicaciones

Ariel Gringaus fundó Colegium en Chile. La plataforma de notificaciones escolares está presente en otros seis países de la región y factura más de u$s 10 millones al año.
sábado, 12 de enero de 2019 · 18:25

En el año 2000, Ariel Gringaus hizo una llamada que le cambió la vida. Este argentino que a los 15 años se había radicado en
Chile con su familia sufría, en esa época, las desventajas de no tener un banco digitalizado. Ingeniero Civil e Industrial, se preguntaba qué industrias necesitaban trasladarse al mundo digital y detectó que la educación era una. Quiso desarrollar una solución y en su camino encontró que había un chileno que ya trabajaba en esto.

“En un colegio me mostraron el sistema que usaban y estaba buenísimo. Ahí me di cuenta de que se necesitaba un trabajo de back oice que yo no tenía, así que llamé al que lo estaba haciendo y le propuse trabajar juntos”, recuerda el emprendedor que todavía es socio de Alberto Bachler, el desarrollador de la idea que en ese momento trabajaba solo en el proyecto. “Fue el llamado más rentable de mi vida”, reconoce.

Pronto, se sumó José Manuel Barros, amigo de la universidad de Gringaus con quien compartía la inquietud emprendedora: “Cuando terminamos la carrera nos regalamos un año de trabajo. No sabíamos lo que íbamos a hacer, pero sabíamos que queríamos hacer algo juntos”. 

El último en subirse al proyecto fue Jaime Herrero, que entró como CTO a cambio de stock options. La propuesta de negocios de Gringaus era vender el soware con una suscripción mensual. “Es un soware as a service, que hoy es súper común, pero en esa época me decían que era un loco”, admite el cofundador de Colegium, como bautizaron la empresa que hoy supera los u$s 10 millones de facturación al año y que tiene un fee mensual para colegios que arranca en los u$s 150.

Crearon una solución que digitaliza procedimientos escolares y administrativos a través de plataformas que optimizan la metodología de comunicación con las familias. “Les queremos dar más tiempo para educar. Liberar al profesor de todo el trabajo administrativo aburrido”, explica el CEO de la empresa que tiene más de dos millones de usuarios en 2000 colegios.

Gracias al sistema, las instituciones pueden gestionar la administración, hacer un seguimiento de las finanzas, mandar comunicaciones a los padres y llevar un registro de cada alumno que incluye desde sus notas hasta su perfil de salud o psicológico.

“Les damos a los papás un sistema para que puedan participar de la educación de sus hijos y a los directivos les brindamos
información empírica para que tomen decisiones con datos duros”, agrega el founder del sistema que es usado por el 90%
de los colegios privados en Chile.

En 6 países
La empresa está presente, además, en Brasil, Colombia, México, Uruguay y, en 2010, se instaló en la Argentina. “Fue difícil convencer a mis socios de ir, porque el chileno en general suele ver a países de la Alianza del Pacífico. Pero al final los convencí y ya tenemos 15 empleados en Buenos Aires”, reconoce el argentino que, por teléfono, mezcla el acento con el chileno.

“Trato de no perder mis raíces”, agrega. Gringaus asegura que el gen luchador argentino es una ventaja para él: “Nosotros, por las crisis, siempre estamos mirando afuera y cómo ser más globales. El chileno es más tímido. Tengo la ventaja de ser argentino en un mercado estable”, reconoce el CEO de la firma que pronto comenzará a dar servicios a clientes en España y Paraguay.

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