Emilia Fernández partió desde Villa Ángela (Chaco) hacia las islas Malvinas junto con el contingente de familiares de los caídos. Hasta ese momento, ella no sabía dónde estaba el cuerpo de su querido hijo. Allí, bajo el frío viento de Malvinas, Emilia pudo finalmente despedirse de Emilio, quien durante 35 años sólo fue un “Soldado solo conocido por Dios”. Antes de partir, Emilia se mostró muy emocionada, contó que por las noches se preguntaba dónde estaba su hijo y pidió traer aunque sea sus restos al continente: “quiero traerle una flor y prenderle una vela y si esta tan lejos no voy a poder”.
sábado 4 de abril 2026





