“Mucho mayor hubiese sido el daño si no hubiesen estado las defensas de Santa Sylvia” fue la frase con la que el empresario Ezequiel Eskenazi salió al cruce de las acusaciones que apuntan a las defensas aluvionales de su firma vitivinícola en Zonda como responsable de las graves inundaciones que afectaron al departamento.
Eskenazi responde a las acusaciones por el agua que inundó Zonda: qué dijo el empresario
El empresario Ezequiel Eskenazi salió al cruce de las acusaciones que responsabilizan a obras hídricas en su finca por las inundaciones en Zonda.
El empresario habló con Tiempo de San Juan tras la fuerte polémica que se generó en los últimos días, donde se cuestionó el rol de las obras hídricas dentro de su propiedad ante el aluvión que causó pérdidas millonarias en cultivos, comercios y viviendas de Zonda.
Todo se inició cuando el grupo ambiental Verdesierto -integrado por “científicos de la naturaleza” como se autodefinen- difundió en redes sociales la hipótesis de que una obra hidráulica privada habría sido la causante del desastre. Luego esto fue reproducido en algunos medios locales.
Frente a esas acusaciones, Eskenazi rompió el silencio y, junto a miembros de su equipo técnico, explicó por qué considera que las construcciones realizadas en la finca evitaron una catástrofe mayor en la villa cabecera de Zonda y explicó que cuentan con autorizaciones provinciales.
Mientras tanto, desde el Gobierno provincial informaron que el gobernador Marcelo Orrego solicitó la conformación de una mesa de especialistas para evaluar la situación y avanzar en soluciones de fondo.
El argumento de Eskenazi: "un récord histórico"
El dueño de Viñedos y Bodega Santa Sylvia -donde se construyó un gran reservorio de agua que abastece a uno de los terroir más reconocidos de San Juan- calificó las acusaciones como “conclusiones falaces, sin ningún rigor técnico ni histórico” y aseguró que están cargadas de “animosidad”.
Eskenazi dijo que el fenómeno climático fue una creciente récord nunca antes registrada en la zona, y sostuvo que, si no hubiese sido por las defensas que la empresa “mantiene hace casi 30 años en soledad, mucho mayor hubiese sido el daño en la Villa de Zonda”.
Al respecto, datos oficiales respaldan que se trató de un evento extraordinario: mientras el río San Juan tiene un caudal promedio de 60 metros cúbicos por segundo, durante el aluvión del pasado 23 de enero se registraron picos de hasta 240 m³/s en pocas horas.
La creciente, ¿habrá sido “la milenaria”?
Atilio Rodríguez, gerente de producción de la finca desde hace 20 años, reforzó la postura de Eskenazi. “Esta creciente rompió defensas que ya tenían más de 30 años, no quedó absolutamente nada” dijo.
El encargado describió a la creciente del 23 de enero como “la milenaria”, según las charlas que ha mantenido con vecinos “que están de toda la vida acá”, como Guillermo Bianchi. “Él me decía que su abuelo y su padre siempre hablaban de que alguna vez iba a haber una creciente milenaria en la zona. “La milenaria”, le decían y esta debe haber sido porque el agua pasó por todos lados, no respetó defensas, absolutamente nada", indicó.
El encargado aclaró que en Santa Sylvia se realizaron obras de desvío y protección hídrica, “siguiendo curvas de nivel y bajo el asesoramiento de ingenieros del Departamento de Hidráulica y consultores privados”.
Describió que las defensas de hasta 5 metros de alto que desviaban el agua hacia el este dentro de la finca fueron desbordadas y destruidas por el temporal. “La empresa sufrió pérdidas millonarias en plantaciones de vid y olivo, además de la destrucción de cañerías y caminos internos. Los estuvimos reparando y la lluvia y creciente de este último fin de semana volvieron a romperlos”, dijo.
Las acusaciones de "Verdesierto"
La cuenta de Instagram de Verdesierto, liderada por Sofía Liz Llopis, sostiene que la inundación estuvo directamente relacionada con las construcciones artificiales dentro de los terrenos de Santa Sylvia, y cita trabajos científicos de los investigadores Gabriela Lara, Laura Perucca y Martín Rothis.
Según ese estudio, la cuenca del río de la Ciénaga, afluente del Río Blanco que cruza la ruta 12, se convirtió en un embudo debido a un paredón artificial en el predio vitivinícola que redujo el cauce principal a menos de 20 metros de ancho, y que se habrían construido terraplenes verticales y canales compactados para proteger los cultivos, lo que aumentó el impacto destructivo del agua aguas abajo, cerca de las áreas pobladas.
Si bien reconoce que la lluvia fue excepcional, argumentó que la intervención humana fue un factor determinante en el desastre. Desde la empresa, en tanto, aseguran que todas las obras fueron supervisadas por autoridades provinciales y consultoras privadas.
La respuesta de Hidráulica
Desde el Departamento de Hidráulica de San Juan, la respuesta oficial indica que, aunque no han recibido reclamos formales, han iniciado un análisis técnico. “El gobernador ha solicitado la creación de una mesa de especialistas para evaluar la situación y buscar soluciones de fondo”, dijeron las fuentes.
Un comunicado oficial posterior indicó que Hidráulica avanzará con un relevamiento científico en dos etapas. La primera se hará en terreno a fin de determinar el origen de la problemática y profundizar el análisis de las características geográficas y naturales del área, así como de las condiciones actuales del territorio luego de los recientes eventos climáticos.
La segunda etapa realizará el seguimiento de las obras de remediación en curso y la elaboración de proyectos ejecutivos orientados a impulsar soluciones técnicas efectivas a largo plazo, con el objetivo de acceder a financiamiento y avanzar en la implementación de obras que brinden mayor seguridad y previsibilidad a la zona, según indicó.