Incertidumbre

Para los gastronómicos de San Juan el toque de queda sería "una bomba" destructora para el sector

Este medio consultó con propietarios de locales y el representante del rubro, Luis Tallara.
miércoles, 6 de enero de 2021 · 22:37

Este miércoles a la tarde, el Gobierno nacional comunicó a los gobernadores una propuesta que ya aplicaron 7 provincias: instaurar un toque de queda sanitario. La noticia cayó como un balde de agua fría en el sector gastronómico cuya vida depende, en gran parte, de la actividad nocturna. En San Juan, durante el 2020 se cerraron 30 locales comerciales dedicados al rubro, según informó a Tiempo de San Juan el vocero de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica, Luis Tallara. De aplicarse la medida del presidente Alberto Fernández, los propietarios acusarán grandes pérdidas económicas. 

Tallara dijo que el sector "está alerta" a la decisión del gobernador Sergio Uñac y anticipó que el toque de queda sería fatal para los locales que "todavía no pueden levantar cabeza" por el azote de la pandemia. "Es un mal para todos", sostuvo. Y advirtió que "hay restobares que están muy bien en este último tiempo, con gente llena". De manera que el cierre forzado en la noche tiraría por la borda el esfuerzo de meses. 

En ese sentido, como modo de ejemplo de la comunidad gastronómica, este medio habló con Maximiliano Avendaño, propietario de Rocky Bay, un local ubicado frente a la Plaza 25 de Mayo, quien consideró que eventualmente la medida "es pésima". "Recién ahora estamos cubriendo saldos de la cuarentena", dijo y recordó que durante meses no recibieron ningún tipo de ganancia, sino que todos fueron costos. "Hay una gran presión tributaria, además", comentó, en referencia al estado económico de la empresa. También indicó que el Gobierno nacional "no entregó el ATP (Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción) de diciembre" y eso complicó la subsistencia, "porque es un dinero que esperábamos para hacer frente a los sueldos, aguinaldo y vacaciones".

El negocio logró avanzar lentamente. Sin embargo, la clausura nocturna derrumbaría la precaria sustentación financiera. "La mañana ayuda, pero no es el fuerte", aseguró. 

Una situación similar sufrió Rodrigo Fenoglio, dueño de Don José y Pío Baroja, dos locales bailables que se transformaron en restobar con la prohibición de boliches. La metamorfosis implicó una erogación de dinero que aún no recupera. Por eso, ante el posible toque de queda, reaccionó con "preocupación". "Esto es una bomba", dijo. Y explicó que sus "últimos ahorros" pudo hacer el bar y que ahora la viene "piloteando". El miembro del directorio de la Cámara de Propietarios de Discotecas, contó a este medio que todavía no ha visto ganancia y que tuvo que pagar cuantiosas habilitaciones para operar. "Todo sin ATP", porque aún figura como boliche, entonces no hay ayuda gubernamental. "Debo el alquiler y además tengo que pagar 20.000 pesos de luz", expresó Fenoglio. 

De momento, tales preocupaciones forman parte de un marco de incertidumbre general en la provincia. En las últimas horas, el vicegornador Roberto Gattoni echó algo de luz sobre el asunto. Sobre la medida propuesta por Fernández, dijo a Tiempo de San Juan que están analizando las flexibilizaciones: “Acompañaremos con particularidades”. Y dejó entrever que la nueva restricción de circulación podrían podar una hora al horario habitual. Cabe destacar que el 3 de diciembre se amplió el horario de bares y restaurantes, de domingo a jueves hasta las 2 de la madrugada y de viernes a sábados –incluidos feriados- hasta las 3.

 

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