Son ocho los polos comerciales que están funcionando en Santa Lucía, espacios dedicados exclusivamente a la instalación de negocios, acompañados de obras realizadas por el municipio para realzar más las zonas. Gracias al enorme movimiento inmobiliario registrado en el departamento, se generó la necesidad de abrir más comercios para satisfacer la demanda de la creciente población que se mudó a Santa Lucía.
Fue gracias a esta afluencia de habitantes como se gestaron los polos comerciales, que hoy se localizan en Colon y Sarmiento, Libertador y Balance, San Lorenzo y Circulación hasta calle Obreros Argentinos, Tomas Edison y Necochea, Hipólito Yrigoyen desde calle Colon hasta calle Aristóbulo del Valle, Libertador desde Colon hasta Pasaje San Antonio, Libertador al oeste de calle Balcarce hasta calle Rojas y Colón desde San Lorenzo hasta Godoy. Ahora se vienen tres más, ubicados en Alto de Sierra y en la zona norte de la comuna, según adelantó el intendente Juan José Orrego.
Para elegir dónde abrir polos comerciales la municipalidad hace un trabajo en conjunto con el Centro Comercial del departamento. Lo primero que hacen es encuestar a los vecinos para conocer la necesidad comercial existente en la zona, luego el municipio arranca una serie de obras como cordón cuneta, banquina, veredas, rampas, iluminación y sendas peatonales. De este modo queda todo listo para que los comercios se instalen, los cuales tienen beneficios en las tasas que deben abonarle mes a la mes a la municipalidad, como descuentos especiales.

"Santa Lucía era un departamento dormitorio, en donde la gente venía a dormir, nos jugaba en contra la cercanía al centro. Es por esta razón que decidimos hacer un trabajo conjunto con los vecinos para instalar centros comerciales que le permitan a la gente acceder a lo que necesita en las cercanías. Para hacerlo, preguntamos a los vecinos si tuvieran comercios cerca, irían antes que trasladarse al centro. Ante tantos sí, se apostó a la generación de estos centros comerciales", detalló el intendente.
El presidente del Centro Comercial de Santa Lucía, Eduardo Giménez, dijo que el comercio creció un 70% en una década. Los comercios que más crecieron son los del rubro gastronómico y los de venta de indumentaria. Lo único que no está permitido en Santa Lucía es la instalación de boliches. "Antes en Santa Lucía no había donde ir a tomar un café, ahora hay una apuesta fuerte del rubro", explicó.
Para continuar habilitando polos comerciales, Orrego adelantó que pedirán fondos nacionales. Es que la idea es continuar porque hasta ahora y a pesar de la pandemia, son menos de diez los locales de estos espacios pensados para la venta los que cerraron sus puertas.