En el 2017 un comerciante sanjuanino destinaba el 20% de su facturación para pagar el alquiler, los impuestos y los servicios de luz, agua y gas. Ahora debe dedicar el 50% de lo que vende para cubrir estos gastos. El dato se desprende de un informe realizado por la Cámara de Comercio de San Juan. A esto se le suman las bajas ventas, lo que dificulta conseguir una rentabilidad suficiente que asegura mantener las persianas abiertas.
Tanto los precios delos alquileres, como los costos de los servicios y los impuestos (incluidas las cargas sociales) llevaron al sector comercial al borde del abismo. "Los impuestos, el costo laboral y los alquileres son el combo mortal", dijo Hermes Rodríguez, presidente de la Cámara.
El empresario indicó que los rubros más afectados por son el de indumentaria, el de calzado y el de regalería. También están sufriendo fuertemente el impacto las cadenas de venta de electrodomésticos. "La gente no compra", dijo tajante.
Desde enero a mayo las ventas bajaron todos los meses, el peor mes fue abril con una caída en comparación con el mismo mes del 2018 del 13,6%. A junio lo salvó el Día del Padre y el aguinaldo que cobraron los empleados públicos.