Llegó la nueva era para los comercios de barrio: desde hoy, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) establecerá una serie de fuertes controles para obligar a que todos aquellos negocios de cualquier tamaño, hasta kioscos, cuenten con terminales de pago electrónico para operar con tarjetas de débito en ventas que superen los $10.
La exigencia alcanza a comerciantes, prestadores de servicios y profesionales monotributistas, que están obligados a contar con el posnet.
Se trata de una iniciativa que promueve el blanqueo de todo tipo de comercialización, dado que las operaciones que se realicen vía electrónica automáticamente son informadas al agente recaudador porque se incorporan al sistema bancario.
La resolución alcanza a todos aquellos negocios que realicen en forma habitual la venta de cosas muebles para consumo final, presten servicios de consumo masivo, realicen obras o locaciones de cosas muebles.
El dato novedoso es que desde éste 1 de abril de 2018, quienes incumplan la norma pueden recibir multas de entre $ 300 y $ 30.000, y clausuras de entre 3 y 10 días. Los únicos que por el momento quedan exentos de esta obligatoriedad son los comercios que estén en localidades con menos de 1.000 habitantes y las transacciones que no superen los $10.