Las ventas minoristas de los comercios pymes cerraron enero con una merma del 1% frente a igual mes del 2017 debido al mayor nivel de turismo que viajó al exterior y el desvío de fondos de los consumidores hacia otros bienes, como viviendas o autos, informó hoy la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
"El comienzo del año tuvo un mes irregular para los comercios, que sintieron la fuga de turistas al exterior y la mayor demanda de autos y viviendas. Eso resintió el consumo corriente", dijo el presidente de CAME, Fabián Tarrío, a través de un comunicado de prensa.
Afectaron estas ventas durante enero la buena temporada turística local, que incrementó el gasto en servicios, y la mayor cantidad de familias que este año eligieron veranear en el exterior, frente a los precios más convenientes de otros destinos.
"También el incremento en los patentamientos de autos, que fue récord en enero, y la mayor demanda de viviendas le restaron liquidez a las familias para destinar a consumo corriente", destacó el informe.
CAME reconoció que "si bien son todos agentes positivos para la economía, salvo la fuga de turistas", estos movimientos "afectaron al consumo minorista".
A su vez, de los 19 rubros relevados, 14 disminuyeron, 4 crecieron y 1 continuó sin cambios (Electrodomésticos y artículos electrónicos). Los ramos en alza fueron Juguetería y Librerías, Materiales para la construcción, Farmacias y Neumáticos.
Los negocios cercanos a las fronteras con Paraguay siguieron muy afectados por el declive de ventas ya que muchas familias cruzaron a comprar, especialmente indumentaria, calzados, lencería y electrónicos.
No así con Chile, donde los precios a enero presentaban más similitudes con los argentinos.
En cambio, "en las ciudades turísticas hubo buenos volúmenes de ventas y el mes terminó con un resultado moderado. Incluso hubo comercios que se quedaron sin stocks porque los niveles de expendio fueron más fluidos de lo esperado", destacó CAME.