La XXIX Cata de Vinos San Juan 2017, Concurso Nacional, entrega hoy los premios a los vinos ganadores, los que en una evaluación a ciegas realizada por un panel de cata experimentado, obtuvieron los puntajes más altos. Este año se evaluaron 355 muestras, y la sorpresa fueron los vinos rosados.
“Los rosados fueron la sorpresa porque van mutando para acercarse a la tendencia de los estos vinos en Europa. Por rosados nosotros entendíamos un vino muy vivaz, con rojos intensos, y los compradores europeos no lo entendían porque para ellos era un tinto claro. Ahora nuestros rosados se han europeizado, la tendencia es hacer rosados muy pálidos, muy frescos, muy parecidos a los blancos con apenas un rosadito pálido, un pink como dicen los ingleses. Algunas muestras que se han presentado en este concurso han estado dentro de esa categoría de color que es interesante porque hay que competir con lo que se hace en el mundo", explicó Pedro Pelegrina, presidente del Consejo Profesional de Enólogos, organizador del evento.
Lo cierto es que si bien en el mundo el rosado es un vino bien demandado, en el país no hay una tendencia de consumo de estos vinos. "Creo que aun no se descubre el placer de los rosados y en Argentina tomamos muy poco. Pero entiendo que tiene que ver con que los que se hacían no eran lo que consume el mundo y la gente no los entendía. Creo que irá aumentando de a poco, hoy el consumo de rosados es de apenas el 7 % mientras que en el mundo es más alto", aseguró en en{ologo.
Otro destacado de los vinos de esta cosecha es que los vinos elaborados son muy frutales. "Se nos criticaba la presencia de mucha madera y ahora hay una fusión entre madera y frescura que dio vinos más elegantes y apetecibles. En blancos se cuidó mucho el color y se produjeron vinos muy claros con destellos verdosos muy elegantes, muy frescos, que era otra tendencia que nos reclamaban porque eran blancos muy alcohólicos. Así que en eso también, vamos por el buen camino".
Una materia pendiente
La tendencia en el mercado mundial son los vinos primicia, es decir los que salen a la venta apenas elaborados. Pero es algo que no admite la normativa argentina, al menos por ahora.
Pelegrina dijo que esta es una asignatura pendiente. Las bodegas argentinas fueron fuertes en la elaboración de dulces naturales, espumantes dulces, para un mercado joven que creció mucho en el país. Pero ahora está faltando la sorpresa para el consumidor: el vino primicia, el espumante primicia, el tinto primicia. Europa lo tiene, son vinos que están recién elaborados y ya en el consumo.
"Nosotros por ley tenemos un tiempo para liberar al consumo los vinos, entonces la legislación no permite salir al mercado con vinos tan jóvenes. Eso nos está faltando, el consumidor desea algo así, sorprenderse con un vino en febrero o enero, depende de la región. Acá en San Juan podríamos salir los primeros días de febrero con un espumante o un vino liviano", contó.
Estos vinos primicia están triunfando en el mundo porque tienen menos alcohol ya que la cosecha se realiza antes. "Creo que el consumidor local quiere apreciar un tinto liviano, que no es rosado, es tinto de verano, como lo tienen los españoles, un vino muy jovial. No importa si es para premiar, es un vino frágil, para beberlo rápido. Y ya sabemos que la primicia gana siempre", sentenció Pelegrina.