El fondo buitre EM capitaneado por Kenneth Dart tiene un
largo recorrido en materia de compra de deuda soberna a precio de remate y su
posterior reclamo por el 100% del valor nominal en sede judicial. Ecuador,
Grecia, Turquía y Kazajstán, han sido en las últimas décadas algunos de los
países sobre los cuales Dart posó sus intereses.
El caso más renombrado fue, sin embargo, el de Brasil.
Durante la presidencia de Fernando Collor de Melo en 1992, Dart ganó un juicio
por el cual el país sudamericano debió pagarle 955 millones de dólares, por
unos bonos cuyo precio de compra eran de 375 millones, finalmente sería
declarado "enemigo de Brasil”.
Experto en la compra y venta de hipotecas cercanas a caer
por falta de pagos, durante 1993 ganó en Estados Unidos 90 millones de dólares,
por lo cual el Internal Revenue Service (IRS), ente recaudador de impuestos
norteamericano, le reclamó en materia impositiva 34,5 millones de aquella
ganancia, y un total de 200 millones por evasión.
La decisión de Dart fue no enfrentar a la justicia
norteamericana, renunciar a su ciudanía y recalar en las Islas Caimán y Belice,
como bases de operaciones para sus actividades especulativas. La migración
hacia el caribe también tuvo otra motivación, la huida de la mafia rusa.
La disolución de la Ex Unión Soviética encontró a Kenneth
Dart queriendo ser parte de los negociones en tiempos de las privatizaciones de
las antiguas empresas estatales. Obtuvo cerca de un millón de dólares en
ganancias, pero debió escapar de Moscú por amenazas de la mafia rusa, la cual
fue señalada como responsable por el atetando que sufrió posteriormente en su
casa ubicada en el Estado de la Florida.
Radicado en las Islas Caimán (donde compró su ciudadanía),
su actual mansión se encuentra en West Indian Club, una antigua base militar, y
tanto esta, como su yate de 65 metros de eslora, se encuentran totalmente
blindados y adecuados para repeler ataques de misiles. El miedo a la venganza
de la mafia rusa aún continúa.
Al igual que Paul Singer, Dart también buscó incurrir en la
vida política norteamericana, aunque corrió una suerte bastante disímil a la de
su par republicano. Cercano al Partido Demócrata, intentó un acercamiento con
Bill Clinton aportando dinero para su campaña pero el ex presidente fue
tajante: "no puedo ni acercarme a algo que nos relacione con Kenneth Dart”.
Posteriormente buscó regresar a Estados Unidos como cónsul de Sarasota,
nombrado por el gobierno de Belice, acción que el Departamento de Estado
norteamericano rechazó, señalando que no se requería ningún consulado en
aquella ciudad.
Los vínculos entre Dart y la Argentina no se circunscriben
al litigio por los fondos buitre. El millonario es dueño de Dart Container, un
negocio familiar legado por su padre, dedicado a la producción de vasos de café
térmicos descartables y que integra la lista Forbes 500. Una de sus plantas
está ubicada en la localidad del Pilar. La misma fue allanada por la AFIP en
mayo del 2013, acusada de irregularidades como sobrefacturación en los costos y
subfacturación de las ventas.